No te pierdas...
Al utilizar nuestro sitio web, aceptas el uso de nuestras cookies.
Efterklang
Conciertos

Efterklang, Teatro Lara, Madrid (04-11-21) 

El quinteto danés Efterklang cautivó anoche a la audiencia madrileña
que acabó de pie bailando al son de “Step Aside” como colofón final, una
canción muy de glitches en la onda de la indietrónica de su primer disco
‘Tripper’ que data de 2004. Casper Claus estaba entre el público con un
pañuelo envuelto en la cabeza y el resto del grupo con máscaras
variopintas. Y eso que ellos practican una fórmula de pop intimista, de
tintes electrónicos y atmósferas elásticas que amplían el impacto sonoro, el
cruce de géneros y las sensaciones provocadas.

Discos

Liima, ii (4AD 2016) 

Los daneses Efterklang son de los que gustan de buscar exóticas excusas creativas para despertar a sus musas. Su último trabajo, el bello Piramida (2012), partía de unas grabaciones de campo en un pueblo fantasma cerca del Polo Norte, y ya han anunciado para finales de año una nueva ópera que van a interpretar en Copenhagen, en 14 funciones para 60 personas cada una debido a las limitaciones del bunker abandonado de la guerra fría que han elegido como recinto.

Discos

I Am Dive, Wolves (Foehn 2014) 

Cuando un grupo puede convencerte del todo durante el primer minuto y medio de su disco, sin la necesidad siquiera de que su cantante haya abierto la boca, eso es que estamos ante auténticos artesanos de la sonoridad. Es lo consiguen I Am Dive con esa intro de teclado (¿será un Fender Rhodes?) de Days become ages, la canción que nos da la bienvenida a Wolves, el esperado (y a estas alturas, celebrado) segundo disco de este dúo sevillano.

Discos

Efterklang «Piramida» (4AD – PopStock! 2012) 

efterklangpiramida

Empieza el nuevo disco de Efterklang, y nos invade la duda de si se les ha ido la mano a la hora de sofisticar su post-rock orquestal de aire tan inequívocamente nórdico. Por unos instantes parece que estamos escuchando una variante ligeramente más elegante de la celebérrima intro del Money for nothing de Dire Straits. Por suerte, las ambientaciones marcadas por voces en falsete y redobles de toms de batería no rompen en un riff guitarrero de Mark Knopfler, sino en una pausa dramática donde solo cabe un piano parsimonioso y la voz del cantante Casper Clausen seduciéndonos con su mejor tono grave en una melodía misteriosa. A partir de ahí, la canción sigue moviéndose con elegancia por diferentes parajes musicales, con arreglos de cuerda que se alternan con todo tipo de teclados, y que cuelgan del rimo ligeramente tribal de la sección rítmica.