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Cine/TV

La Seducción: Norte y Sur 

La seducción, que le valió el premio a la mejor dirección en Cannes a Sofia Coppola, es probablemente su película más contenida. De estética cuidada y puesta en escena reposada, no encontraremos en ella más que los movimientos de cámara justos. Los planos, casi pictóricos, juegan con la profundidad de campo obligándonos a mirar bien, porque el montaje contiene relativamente pocos primeros planos. Tampoco hay música en este film minimalista, más que un crescendo que marca los momentos de tensión. Los actores se guardan bien las verdaderas emociones de sus personajes y sus diálogos -escritos por la propia Coppola– apenas dan las pistas justas.

Cine/TV

Sully: No necesitamos otro héroe 

En los años sesenta, Clint Eastwood fue el “hombre sin nombre” en la famosa trilogía del dólar de Sergio Leone. Un justiciero sin afeitar -lejos del cowboy de sombrero blanco del Hollywood clásico- en la tierra sin Ley del spaghetti western. Inmediatamente después, en Harry el sucio (Don Siegel, 1971), fue un policía enfrentado a sus superiores, políticos, burócratas -y blandos- que eran los principales obstáculos para que el expeditivo detective de la Magnum .44 hiciese “justicia”. Mucho más tarde, ya como director, Eastwood, sigue interesado en la esquiva figura del héroe moderno. El protagonista de El francotirador (2014) era sin duda un “héroe” en el campo de batalla si atendemos a su capacidad para las hazañas bélicas, pero también la víctima de una guerra sin sentido y del trauma de todo veterano para adaptarse a una sociedad civil que le recibe con una incomodidad culpable.