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Discos

Dirty Projectors, “Lamp Lit Prose” (Domino, 2018) 

No hay drama que dure eternamente, y para que no tenga que recordártelo un Pablo Coelho de la vida o una taza de Mr. Wonderful, aquí tienes el último disco de Dirty Projectors como prueba definitiva. El trabajo anterior, homónimo, era un auténtico descenso a los infiernos que reflejaba en toda su crudeza la separación entre Dave Longstreth y su pareja durante seis años, Amber Coffman. Claro que, con la marcha de Coffman, Longstreth no sólo se quedaba cojo en lo sentimental, sino que perdía a la que había sido guitarrista, vocalista y mano derecha en lo musical. El líder de los Dirty Projectors no es de esos artistas a los que se les deba dejar solos con su hiperactiva cabeza, y su anterior trabajo adolecía la pérdida de ese encanto multicolor que solíamos encontrar en cada grabación de la banda. Eso sí, como disco de ruptura era una auténtica perla.

Discos

Dirty Projectors, “Dirty Projectors” (Domino Records, 2017) 

Según el propio Dave Longstreth, su nuevo trabajo es un disco que dice sí al amor. Algo extraño, sobre todo teniendo en cuenta que lo ha grabado tras romper con Amber Coffman, ex novia, y antigua componente de la banda. Pero dejando de lado el mundo del cotilleo, puede que Longstreth tenga razón. El nuevo álbum de Dirty Projectors deja un poco de lado su faceta más experimental, y se sumerge en sonidos más R&B, que le dan ese toque más amoroso a sus canciones. Incluso Solange aparece como coautora de una de las canciones del álbum. Aunque sí es cierto que no ha dejado de lado parte de su pasado.

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Bombino, Azel (Partisan 2016) 

Si damos por buena la visión colonialista de que el éxito de un músico africano se ha de medir por su impacto en el mundo occidental, habrá que admitir que OmaraBombinoMoctar está al frente de la revolución rockera que nos llega desde la cultura Tuareg. Basta con ver la cantidad de músicos de ayer y de hoy –desde Robert Plant hasta Dan Auerbach, que produjo su disco Nomad, de 2013- que se han prestado a colaborar con él, un elemento de glamour extra que le puede haber ayudado a llamar la atención de nuevos públicos, pero que en ningún momento ha adulterado su propuesta.