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Trece Vidas
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Trece Vidas 

Ron Howard puede ser de esos directores cuyo nombre desconoce el público general, pero cuya filmografía está repleta de películas que todo el mundo ha visto: 1,2,3 Splash (1983), Cocoon (1985), Willow (1988), Un horizonte muy lejano (1992), o Apolo 13 (1995), por citar solo algunos títulos de su abultada filmografía. Howard, además, fue merecedor del Óscar al mejor director gracias a Una mente maravillosa (2001) y fue nominado de nuevo por la Academia de Hollywood por El desafío – Frost contra Nixon (2008).

The_Batman
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The Batman 

Con el estreno de The Batman las redes sociales se han volcado en un encendido debate: ¿Supera la nueva película del hombre murciélago a la idolatrada -por muchos- trilogía de Christopher Nolan? La primera respuesta que se me ocurre es: ¿Qué importa? Esto de poner a competir a las películas como si fueran equipos de fútbol me parece poco provechoso y en definitiva absurdo ¿Realmente alguien puede decir que Vértigo (1958) es mejor que Ciudadano Kane (1941)? Francamente creo que no.

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Dumbo: memoria de elefante 

A principios de los años 80 nadie conocía a Tim Burton y para él sería seguramente un sueño hecho realidad trabajar para los estudios Disney. Pero su imaginario, influido por las películas de terror y el cine de serie B, provocaron finalmente su despido, lo que le llevó a desarrollar una de las carreras más personales y peculiares de los años 90.

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La Seducción: Norte y Sur 

La seducción, que le valió el premio a la mejor dirección en Cannes a Sofia Coppola, es probablemente su película más contenida. De estética cuidada y puesta en escena reposada, no encontraremos en ella más que los movimientos de cámara justos. Los planos, casi pictóricos, juegan con la profundidad de campo obligándonos a mirar bien, porque el montaje contiene relativamente pocos primeros planos. Tampoco hay música en este film minimalista, más que un crescendo que marca los momentos de tensión. Los actores se guardan bien las verdaderas emociones de sus personajes y sus diálogos -escritos por la propia Coppola– apenas dan las pistas justas.