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Cine/TV

Sin tiempo para morir 

No os dejéis engañar: la mayoría de los comentarios que estáis leyendo en redes sobre Sin tiempo para morir tienen que ver con dos formas de entender al famoso agente secreto, en activo desde 1962. Para algunos, el verdadero James Bond es Sean Connery, el de los inicios, realista, seco y algo despiadado, serio y sin autoconciencia. También sin sentido del humor -y eso que ya en Desde Rusia con amor (1962) el agente salía del agua con un pato falso en la cabeza-. Para otros, el que mola es el agente 007 más lúdico, fantasioso, el de los gadgets imposibles de pseudo ciencia ficción -Roger Moore,

Cine/TV

Los odiosos ocho (Quentin Tarantino 2015) 

¿De cuántos directores de cine se puede decir que has visto toda su filmografía? Seguramente de pocos o ninguno. Pero probablemente Quentin Tarantino es uno de ellos. Es fácil encontrarse con personas que ha visto todas las películas del tío que comenzó trabajando en un videoclub. Tarantino es uno de los directores en activo más populares por varias razones. Su cinefilia gusta a los espectadores exigentes, pero sus películas son asequibles al gran público. Tarantino ha cultivado su imagen creando un personaje «famoso», pero hace películas que se sostienen por sí solas. Además, como director no se prodiga demasiado. No estrena cada año como Woody Allen. Y sobre todo, nunca nos ha decepcionado. Los que estéis pensando en Death Proof (2007), volvedla a ver. Hasta que os guste. Lo importante, amigos, es que Los odiosos ocho tampoco decepciona.