Carmen Villain fue una reconocida modelo en la pasada década (salía en portadas de la Vogue y desfilaba en las pasarelas más importantes del mundo), pero un buen día decidió que lo suyo era la música. Y eligió el camino más tortuoso, ya que en lugar de intentar convertirse en una estrella pop, se ha ido hacia el lado más experimental. “Sleeper” está lleno de paisajes sonoros propios de los Sonic Youth menos amables, de Royal Trux o de los grupos de dream-pop más oscuros. Nadie le puede negar el mérito, pero no ha conseguido plasmar sus ideas brillantemente en estos doce cortes. Por desgracia, el disco solo funciona en contadas ocasiones.