Ya en los días de gloria y juventud de The Libertines, Pete Doherty citaba a los Sex Pistols como ejemplo de la fama inmediata y la rápida autocombustión que vaticinaba para su grupo. En eso, se puede decir que la clavó. No ha habido formación guitarrera inglesa en el post-Britpop que hayan contado con mayores favores de crítica y público, pero al mismo tiempo, nadie como ellos (con permiso de la malograda Amy Winehouse) acumuló mayor número de comportamientos cafres y serias amenazas para su salud la de los que les rodeaban.