No es fácil hacer un disco largo realmente bueno. Hay que estar muy inspirado para conseguir que, un álbum que dura casi una hora, sea consistente y logre captar la atención del oyente durante todo ese tiempo. A The Decemberists les chiflan los discos largos, y sus trabajos suelen ser irregulares; siempre hay unos cuantos temas que se podían haber quedado fuera. Su nuevo LP, el séptimo, no es una excepción: de 53 minutos, fácilmente le sobran veinte.