Tras el inmenso éxito de El sexto sentido (1999) M. Night Shyamalan realizó en el año 2000, El protegido, quizás la primera decepción para el gran público, que esperaba una repetición de aquella película. Pero para muchos otros, aquella se convirtió en la mejor película de un director cuya carrera iría perdiendo progresivamente el favor de las audiencias, sobre todo a partir de la magnífica La joven de agua (2006), y hasta tocar fondo con After Earth (2014).