A pesar de que estamos en un mundo globalizado, me atrevo a afirmar que pocos de nosotros estaremos familiarizados con el gran papel televisivo que llevó a Monika Brodka a convertirse en triunfadora del programa de talentos Idol en su Polonia natal. De esto han pasado ya 12 años, aunque Brodka sigue siendo una artista joven y con mucho por demostrar. De momento, en su país, los tres discos cantados en polaco cumplieron la doble función de consolidarla como estrella más allá de la televisión, y de al mismo tiempo dejar claro que la chica alberga veleidades artísticas que la diferencian del tipo de máquinas comerciales y vacías que suelen surgir de este tipo de productos.