Si estabais esperando un biopic al uso, un melodrama sobre la vida sentimental de Marilyn Monroe en Netflix, os vais a llevar una decepción con Blonde. Por el contrario, estamos ante una espléndida película que se vale del lenguaje del cine para hablar de la propia imagen cinematográfica. El director Andrew Dominik -Mátalos suavemente (2012)- firma una impactante reflexión visual sobre el poder de la pantalla de cine y su capacidad para crear mitos. Dominik utiliza como base el libro escrito por Joyce Carol Oates y elige también la ficción antes que los hechos reales.