Hay una decisión que aprecio como padre en Black Panther: Wakanda Forever-espero que esto no sea spoiler- la de equiparar la muerte del superhéroe con la del actor Chadwick Boseman en la vida real. La respetuosa decisión de no buscar a un nuevo actor para el mismo papel se suma al arriesgado inicio del film: al comenzar la historia, T’Challa prácticamente ha fallecido ya porque nosotros, los espectadores, hemos entrado en la sala con esa información.