Era mi primera vez en un Monkey Week. Muchos asiduos me dijeron que no había sido la mejor edición, que esa fue hace dos años. A mí la sensación que me ha producido es que es un festival familiar pero ya con ciertas dimensiones, con una pluralidad enriquecedora y que apuesta por la escena local y nacional con gran criterio como reza su eslogan: “Descubre hoy, la música del mañana”. Puede ser que no haya tenido en esta edición grandes nombres, pero es que la mayoría de los nombres intermedios resultaban atractivos y llamativos.