Cuando la cosa se empezó a poner pachucha de verdad, exigimos a nuestros artistas que pusieran voz a través de sus canciones a algunos de los desvaríos económicos y sociales que se nos estaban colando por la cara. Salvo contadas excepciones, muchos de esos artistas tardaron en ponerse las pilas, y cuando algunos finalmente lo hicieron de forma directa y sin tapujos, les acabó lloviendo todo tipo de dardos críticos (no voy a entrar ahora en si esas críticas tenían razón de ser o no).