Puede que, voluntaria o involuntariamente, Abel Tesfaye (el canadiense detrás de The Weeknd) haya establecido la trayectoria canónica para alcanzar la gloria en la presente década. A saber: empezar desde la escena underground, a ser posible generando cierto misterio en torno a tu figura; ganarse el respeto a base de Mixtapes que mezclen potencial comercial con descaro urbano y producción inventiva; fichar con un gran sello que se encargue de dar salida en el mercado “convencional” a esas Mixtapes (en el caso que nos ocupa, en forma del celebrado Trilogy); y poco a poco –featuring a featuring- irte haciendo un hueco en la escena más mainstream asegurándote el entusiasmo de Taylor Swift, Kanye, Ariana Grande, y demás figuras.