Richard Linklater -Boyhood (2014)- no se molesta más que lo mínimo para ocultar que la premisa de Apollo 10 1/2 no es más que una excusa. El planteamiento es divertido: los científicos de la NASA crean por error una cápsula espacial -en 1969- demasiado pequeña para ser tripulada por un adulto, por lo que deciden entrenar como astronauta improvisado a un niño, que protagoniza el relato. Esta premisa, que la propia narración pone en duda, es el subterfugio que utiliza Linklater para contarnos una suerte de memorias sobre su propia infancia: el director nació en 1960 en Houston.