Lazzaro feliz es un film como salido de otro tiempo. Me recuerda a un cine más preocupado por cuestiones profundas, religiosas, existenciales, a ese cine europeo de los años sesenta que también era más libre y que no le tenía miedo a la experimentación. La tercera película de la italiana Alice Rohrwacher ha cosechado nominaciones y premios en varios festivales internacionales. Estuvo nominada a la Palma de Oro en Cannes y allí se llevó el premio al mejor guión. En Sitges se hizo con el Premio especial del jurado, el Premio de la crítica José Luis Guarner, y el premio Jurat Carnet Joven.