El despertar a la vida adulta y la pérdida de la inocencia son la materia prima de una buena parte de la ficción, en cualquier formato. Una temática que ha dado varias obras importantes y que sigue aportando variaciones de interés. Hay incluso un término anglosajón para denominar un subgénero dedicado al tema, el coming of age. En la película que nos ocupa, el director belga Fabrice du Welz firma en Adoration un drama sobre el descubrimiento del mundo adulto, pero lo hace desde una perspectiva original que acerca su film, de estética naturalista, al cine de textura Fantástica e incluso de terror.