8.0
Score

Final Verdict

Suede demuestran en 'Autofiction' que pueden inspirarse en su pasado sin convertirse en una copia de sí mismos. Y con esa mirada nostálgica consiguen dar con su mejor colección de canciones en mucho tiempo.

Resulta curioso que, de toda esa hornada de bandas que salieron del Reino Unido al principio de los noventa, sean Suede los que todavía siguen contando con una carrera bastante decente. Y es que, aunque en su día tuvieron bastante éxito y fueron de los primeros de toda esa escena britpop en tener repercusión, el foco de atención se lo llevaron otros. Pero no pasa nada, porque mientras esas otras bandas están separadas, o encima de un escenario tirando de sus viejas canciones, los de Brett Anderson pueden decir que siguen añadiendo pequeñas joyas a su discografía.

Autofiction’ se ha vendido como “el disco punk” de Suede. Una frase que viene muy bien para los titulares, pero que no es que sea del todo cierta. Lo que sí encontramos es una vuelta al sonido de sus inicios. No obstante, está producido por Ed Buller, que estuvo a los mandos en su álbum de debut. Y también es verdad que los Suede más cinematográficos y orquestales de los últimos tres álbumes, han desaparecido. A cambio, tenemos una banda mucho más sucia, que vuelve a disfrutar rasgando sus guitarras. Además de enseñarnos una faceta más oscura de lo habitual, y que hace que nos acordemos de algunas bandas de rock de los ochenta.

Lo primero que sorprende del noveno álbum de Suede es lo cómodos que están volviendo a ese sonido guitarrero. Esto hace que les haya salido más de una canción redonda y algún que otro hit como los de antaño. Es el caso de “She Stills Leads Me On”, el tema que abre el álbum con una potencia que hacía años que no tenían. Además de contar con un estribillo redondo que, curiosamente, está dedicado a la madre de Anderson, recientemente fallecida. Una energía y frescura que también aparece en “15 Again”, el que se puede convertir en el gran himno del álbum. O en “Personality Disorder”, que nos muestra a la banda de Londres más agresiva que nunca. Además de en la sorprendente “Shadow Self”, en la que se van directos al post-punk más ochentero. Y hay que decir que con muy buenos resultados.

Que estemos ante un álbum más crudo no significa que no haya baladas. Suede son unos expertos en hacer este tipo de temas, y en los que nos encontramos aquí también recuperan la épica con la que contaban al principio de su carrera. Gracias a esto consiguen que cortes como “The Only Way I Can Love You” o “Black Ice” suenen inmensos con esa combinación de guitarras, cuerdas y teclados. O que escuchemos una canción como “It’s Always the Quiet Ones” y nos acordemos de lo enorme que era un tema como “We Are The Pigs”, y lo bien que les sienta ese sonido. Además, como en antaño, cierran el álbum con grandilocuencia y entregando un tema tan épico como “Turn off Your Brain and Yell”. Lo que siempre es una buena noticia.