Steve Swallow, ‘Winter Songs’ (ECM, 2026)

Otra luminaria del post-bop luce en “Winter Songs”. Es el compositor y contrabajista Steve Swallow que aquí ejerce de líder. Dirige un grupo de postín compuesto por Gil Goldstein, piano; Adam Nussbaum, batería; Steve Cardenas, guitarra. Más la sutil sección de viento, compuesta por Chris Cheek, al saxo tenor, y Mike Rodriguez, a la trompeta. El viudo de la magnificente compositora y pianista y etéreo puente entre el jazz avanzado y la música contemporánea como fue Carla Bley (1936-2023) está de vuelta.
Steve Swallow (NYC, 1940) sigue siendo un lujo de bajista, que no tiene dificultad en hilvanar melodía, armonía, textura y atmósfera. La música no se interpreta como un medio para un fin, sino como un fin en sí misma. Grabado un año después del fallecimiento de su compañera de vida y música durante décadas, “Winter Songs” incluye nueve composiciones originales numeradas.
Si antes Swallow buscaba la inspiración para componer, esta vez fue ella quien lo encontró. A su elevada edad se presenta más introspectivo que experimental. El músico explica que “antes de Winter Songs, le había dado a la música todo lo que podía, pero al crear este álbum todo cambió: me dio lo que necesitaba. La música es elemental, como el aire que respiramos…”. Las melodías se entrelazan, centrándose en el ambiente colectivo y la interacción.
El swing fluido, las baladas reflexivas y una sensación de espacio e interacción propia de la música de cámara florecen en todo su esplendor. Todo ello pasa por la rítmica de la percusión; el ritmo flexible y el perfil armónico de guitarra y piano brillan más si cabe en “Seven”. Tal vez “Four” se alce un poco más desde su dulce excentricidad.
Aunque no haya una tune mejor que otra, alguna cosa se ha ido para siempre. La música de Steve Swallow parece tratar siempre sobre lo mismo, pero no es así. Es una buena idea jugar con los músicos, en medio de un desorden calmo que atrae. Lógica. Lenguaje. Números. Emociones. Las cosas pasan sin pasar… Suceden…