En Sound of Metal -disponible en Amazon Prime Video- encontramos la que posiblemente sea una de las interpretaciones del año. Riz Ahmed da vida a un batería de rock que se queda sordo y que debe afrontar una nueva vida con la pesada carga de sus adicciones pasadas. Ahmed compone un personaje complejo, que durante buena parte de la película no se puede comunicar con los demás: en su rostro recae gran parte de la narración, que nos sumerge de lleno en la perspectiva del protagonista, Ruben, y nos hace partícipes de lo que está sufriendo.

La cinta dirigida por Darius Marder, experimentado documentalista, hace un esfuerzo concienzudo en plasmar en la pantalla las sensaciones sonoras de Ruben: el estruendo de la música rock que interpreta, el silencio cada vez más acuciado mientras se va quedando sordo, los nuevos ruidos a los que tendrá que enfrentarse en su intento por recuperar la normalidad. Pero Sound of Metal -que parte de una historia de Derek Cianfrance-va más allá de la discapacidad auditiva para hacer un retrato de las adicciones y dependencias que todos tenemos: a las sustancias, claro, pero también al arte, al amor, a la familia y a la estabilidad económica. Adicciones y dependencias que acaban definiéndonos como personas. Si logramos desengancharnos de ellas ¿En quién nos convertiremos?