7.7
Score

Final Verdict

'Path of Wellness' nos presenta a unas Sleater-Kinney recuperando su faceta más rock, pero sin olvidarse de que también tienen un lado más pop. Y de esa mezcla sale una notable colección de canciones.

Sleater-Kinney dieron un paso un tanto extraño, que no en falso, con su anterior trabajo. La banda de Portland llenó su rock de capas sintéticas, y su producción, a cargo de St. Vincent, dejó a unos cuantos de sus fans más rockeros algo descolocados. A pesar de que el disco en conjunto funcionaba bien. Pero ellas tampoco debieron quedar muy convencidas, porque en su nuevo trabajo, y el primero como dúo desde 1996, han vuelto a su sonido más rock. Es más, se lo han producido ellas mismas, y para las grabaciones han contratado a músicos de su ciudad. Así que los que no quedaron satisfechos con álbum anterior, aquí tienen una nueva oportunidad. 

Si seguisteis un poco las noticias tras el asesinato de George Floyd a manos de un policía, os acordareis de que Portland se convirtió el algo así como el emblema de las protestas antirracistas que vinieron después. En ese ambiente se metieron en el estudio Carrie Brownstein Crie Tucker. Algo que les sirvió para evadirse un poco del mundo caótico que las rodeaba, y de esa pandemia que apenas cumplía unos pocos meses. Pero al final, la cabeza te lleva a la realidad, y en alguna de estas canciones se les ha colado parte de ese ambiente.

Path of Wellness’ juega con un sonido más rock, pero lo hace desde un punto de vista más clásico que  el de otros de sus trabajos. En parte por ese órgano que planea en casi todo el disco, y que le da un toque algo añejo a estas canciones. Y la verdad es que todo un acierto, porque, a su vez, suaviza su propuesta y las mete en terreno más pop. Ahí está el delicioso tema titular, donde las guitarras suenan potentes, pero donde también meten unos coros que son de lo más sixties. O esa “Worry With You”, la cual cuenta con uno de esos estribillos imposibles de ignorar. Incluso se dejan llevar por una faceta más new-wave en la estupenda “Down The Line”.

Evidentemente, las Sleater-Kinney más crudas también tienen bastante presencia en este disco. La fuerza con la que encaran temas como “High In The Grass” o “Favorite Neighbor” nos recuerda a la de sus primeros trabajos. De hecho, la forma en la que escupen las palabras en la segunda, no puede recordar más a la Patti Smith más punk. Y también aparece su lado más reivindicativo, como el de “Complex Female Characters”, donde denuncian el machismo en la industria del entretenimiento. Pero lo mejor del álbum llega con “Method”, que, además de resumir muy bien el sonido de todo el álbum, también cuenta con un delicioso estribillo, el cual, de hecho, resume esas intenciones de alejarse del momento que estaban viviendo, y no poder hacerlo – “I’m sorry, I’m singing about love/ And it sounds like hate”-.