En busca de un enemigo

Cualquier cosa que firme Taylor Sheridan merece mi atención: su nombre aparece como guionista de la adaptación de Tom ClancySin remordimientos, que ha estrenado Amazon Prime Video. Sheridan es el guionista de la estupenda Comanchería (2016) -por la que fue nominado al Oscar- y también de los estupendos films de acción Sicario (2015) y Sicario: El día del soldado (2018) -y acaba de estrenar en cines Aquellos que desean mi muerte-. Películas muy sólidas, que desde los géneros -el thriller, el western, la acción- abordan temas como la crisis económica, la desigualdad, o los conflictos políticos internacionales. Una combinación de máximo interés, que encontramos de nuevo en Sin remordimiento, otro estupendo ejercicio de género, con elementos del cine de espías.

Sheridan colabora de nuevo con el director italiano Stefano SollimaGomorra: La serie– para contarnos la historia de un Navy Seal, John Kelly (Michael B. Jordan), experimentado en misiones militares en zonas de conflicto, que debe vengar la muerte de su pareja y compañeros, lo que le lleva, claro, a descubrir una conspiración a escala global. Con una narrativa eficaz, sorprende la planificación de Sollima, que evita los tics del cine de acción reciente prescindiendo de la espectacularidad, del esteticismo, de los ralentizados, de la cámara en mano o el montaje abrupto, para plasmar la violencia -y la muerte- de una forma seca, rápida, sin recrearse en ella.

El protagonista es una máquina de matar -me creo completamente a Jordan en el papel- acostumbrado a las situaciones de riesgo, que no realiza ningún movimiento superfluo. Como los personajes de Sicario, es un profesional de la muerte, que apunta, dispara, mata y sigue su camino en busca de un nuevo enemigo. Eso sí, hay que reconocer que aquí encontramos al héroe más hiperbólico del cine de Sheridan -supongo que una característica heredada de Clancy- ya que Kelly es un auténtico superhombre indetenible.

Con clara vocación de convertirse en una nueva franquicia -hay más de una basada en la obra de Clancy en cine y videojuegos- estamos también ante la propuesta más comercial y convencional de Sheridan, lo que no resta su calidad. Pero sí es cierto que la resolución de la trama, la revelación del enemigo oculto de Kelly, nos lleva a terrenos ya conocidos y a temas ya tratados en el cine de acción reciente, lo que me impide entusiasmarme del todo con esta película.