El estreno de una nueva película de Peter Bogdanovich debería ser un acontecimiento destacado en una cartelera estival en la que no suelen proliferar las grandes comedias, o por lo menos las que poseen una calidad mínima para su exhibición.

El que fuera ayudante de Roger Corman y una de las figuras fundamentales del Cine de la segunda mitad del siglo pasado con obras fundamentales como “El héroe anda suelto” (1968), “The Last Picture Show” (1971) o “Paper Moon” (1973); regresa a la gran pantalla siete años después de su último trabajo (el documental sobre Tom Petty “Runnin’ Down a Dream”) y lo hace con una agradable comedia que bien podría estar realizada en la década de los 80.

Con un estilo ingenuo pero firme que bebe directamente de los maestros de la Edad de Oro de la Comedia Americana (Capra, Lubitsch o Hawks) firma una pequeña y alocada comedia de enredos que enlaza con anteriores obras de su filmografía como podrían ser “Noises Off! (Qué ruina de función)” (1992) o “Todos rieron” (1981) y en la que destaca un gran trabajo en la dirección de actores.

El casi octagenario director reivindica con “She’s Funny that Way” un modo de hacer cine que ya no es habitual y que muchos podrán tachar de anticuado o rancio pero que consigue con esta alocada y retorcida pieza un entretenimiento que está muy por encima de la media en lo que a Comedia se refiere.

Desgraciadamente es previsible que este film pase totalmente desapercibido entre los estrenos veraniegos, pero si tenéis oportunidad, no paséis por alto esta sencilla e incluso tontorrona película, aunque sea una “Obra Menor” del que sin duda es, uno de los mejores directores de todos los tiempos.