Seth Bogart, ‘Men on the Verge of Nothing’ (Wacky Wacko, 2020)

Segundo trabajo en solitario del artista norteamericano

Los amantes del pop deberíamos agradecer lo mucho que está haciendo por el género Seth Bogart. El artista californiano nos ha dado muchas alegrías con sus múltiples proyectos musicales, como aquellos estupendos Hunx and His Punx, que reflejaban el lado más queer del garage-pop. Pero ahora está centrado en su carrera en solitario, y tras un álbum de debut algo más sintético de lo habitual, vuelve con un segundo trabajo en el que se entrega en cuerpo y alma al pop de guitarras más melódico. 

Bogart se ha hecho con un grupo de amigos de Los Angeles que le han servido de ayuda en este ‘Men on the Verge of Nothing’, y además de miembros de su antigua banda, por aquí encontramos a Roxanne Clifford (Patience / Veronica Falls), y Kathleen Hanna y Kate Nash. De hecho, éstas dos últimas, se juntan para hacer una estupenda versión del “Oh Bondage! Up Yours!” de X-Ray Spex. Pero es la artista londinense la que más presencia tiene en el álbum. Y es que, temas tan directos como “Professionals” y “Dawn’s Lips”, donde colabora, tienen algo de ese sonido indie-pop que practicaban Veronica Falls. Además, la segunda no deja de ser un estupendo homenaje al “Molly’s Lips” de The Vaselines. 

Las letras de este trabajo siguen siendo un reflejo de la forma que tiene Seth Bogart de ver el mundo queer. Ese mundo, desenfadado y colorido, está más presente que nunca. Es más, el título del disco es un homenaje a ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’ – ‘Women on the Verge of a Nervous Breakdown’ en inglés-. Todo esto es algo que se puede apreciar en “Boys Who Don’t Wanna Be Boys”, un tema en el que critica la masculinidad tóxica y las reglas de género impuestas. Pero lo mejor es que, todo ese color que le ha dado al álbum, le sienta de maravilla a sus composiciones más pop. Así, nos encontramos con que no nos da tregua en todo el disco, y cortes como “Lavender Heights” o “Sunday Boy 2” entran de lleno entre lo mejor de su discografía. Además, cuando saca un poco las guitarras más sucias, nos entrega un auténtico himno de pop ruidoso, como es el caso del tema titular, o delicias como “Brainwashers” y “Othersiders”.