Diversidad trans en un pueblo de León

Poco a poco, y cosechando premios por todas partes del mundo, ‘Sedimentos’ se ha convertido en una de las cintas nacionales más importantes de este 2021. El director valenciano Adrián Silvestre ha construido un relato de no ficción que atrapa por su naturalidad y la sinceridad de sus personajes. Sin efectismos, y dejando que sean estas seis mujeres transexuales que se van a pasar una semana a un pueblo de León, las que lleven el peso de la película. 

Tina, Alicia, Cristina, Lena, Saya y Yolanda se conocen de I-Vaginarium, una asociación de Barcelona que dedica sus esfuerzos a dar información rigurosa a todas las mujeres transexuales que barajan la posibilidad de abordar el reto de la vaginoplastia. Ni siquiera se puede decir que sean realmente amigas, más que nada es un grupo de personas que tienen algo en común. De ahí que en este viaje surjan tiranteces, confesiones, y al final, sí que se forje alguna amistad. 

El gran logro de ‘Sedimentos’ es haber dado con seis mujeres que sí, tienen algo en común, pero también son muy diferentes. Esto hace que nos encontremos ante un retrato de las mujeres transexuales españolas de los últimos cuarenta años. A lo largo de su hora y media de metraje, veremos la diferencia entre las veteranas, que tuvieron que sobrevivir en un mundo tremendamente hostil en el que la prostitución prácticamente era la única salida, y las más jóvenes, las cuales, gracias a los derechos adquiridos con los años y la lucha, lo han tenido más fácil. Aunque, como todos y todas sabemos, lo siguen teniendo difícil. Pero también la indecisión, el miedo a operarse, o lo complicado que es hacerlo en este país. Además de las contradicciones que nacen de la educación patriarcal recibida.

Según el propio director, el montaje fue infinitamente más duro que el rodaje. Y tras ver la película es algo que no se pone en duda. La cámara siempre está ahí, captando la naturalidad de las confesiones, la rabia de los enfados, o la felicidad que te puede dar una tarta de chocolate con marihuana -la excusa del viaje es celebrar el cumpleaños de una de ellas-. De ahí que el espectador se meta de lleno en esta historia de aparente sencillez, pero que en realidad tiene mucho que contar. Sin duda alguna, una película imprescindible.