7.4
Score

Final Verdict

‘Changephobia’ no es un trabajo perfecto, pero sí presenta a un Rostam más coherente y dispuesto a entregar canciones más pop. Y ahí es cuando su propuesta resulta infalible. Cuando se sale de esa faceta es un tanto más irregular, aunque también nos deja algún tema notable en ese aspecto.

Hace ya unos cuantos años que Rostam dejó Vampire Weekend, y desde entonces no ha parado. Ha tenido alianzas más que interesantes, como ese disco que sacó con Hamilton Leithauser. Aunque, sobre todo, se ha centrado en producir a otros. Además, con excelentes resultados. Ahí están los últimos discos de HAIMClairo como prueba. Pero tampoco ha dejado de editar algún tema que otro bajo su nombre. Y ahora da el siguiente paso más lógico para afianzar su carrera, y entrega el que es su segundo trabajo en solitario. 

Al contrario que esa “fobia al cambio” que sugiere su título, ‘Changephobia’ es un álbum que presenta una nueva cara del artista neoyorquino. Según él mismo, está influido por elbebop de los cincuenta y la neo psicodelia de los noventa. Y la verdad es que de lo primero hay mucho y de lo segundo algo menos. Solo hay que escuchar esa oda al sexo llamada “Unfold You”, en la que un saxo de lo más jazzy -obra de Henry Solomon-, se fusiona con ritmos cálidos y propios del r&b. O la propia canción que da título al álbum, que vuelve a contar con esa calidez, pero que esta vez lo hace desde un punto de partida más bailable. 

Rostam sigue teniendo esa alma pop que le hizo componer alguno de los mejores cortes de Vampire Weekend, y aquí sale a la luz unas cuantas veces. Lo hace nada más empezar, con la bella “These Kids We Knew”, donde reflexiona sobre los peligros del cambio climático. O con la ultra-pegadiza “From The Back of a Cab”, que no desentonaría en un disco de los vampiros. Pero es en “4Runner” donde mejores resultados obtiene. Esta canción, en la que nos cuenta la experiencia de un viaje por carretera con una persona amada, no puede resultar más liberadora y bonita. Porque, aunque trate de hacer pequeñas locuras más o menos interesantes –“Kinney”-, o siga por caminos cercanos al jazz –“Bio18”, no cabe duda de Rostam saca su mejor cara cuando se va al pop. Incluso en las baladas, como bien muestra en esa preciosidad llamada “Next Thing”.