8.1
Score

Final Verdict

Rosalía experimenta y juega en 'MOTOMAMI', un disco que refleja el enorme talento y la valentía de la artista catalana. Más que nada, porque, a pesar de contar con diferentes propuestas sonoras, consigue que todas ellas casen a la perfección.

Rosalía ha reventado todas las expectativas que se había puesto con ‘MOTOMAMI’. La expectación que ha levantado, aquí, y en el extranjero, el tercer disco de la artista catalana es algo prácticamente inaudito en la música española. Lo que se puede atribuir a toda la maquinaria publicitaria que lleva, pero lo cierto es que, si no hay nada detrás, el globo se desinfla muy rápido. Y a estas alturas creo que nadie puede dudar del enorme talento que tiene. Otra cosa ya son los gustos personales de cada persona, y que nos gusten más o menos unos estilos u otros. Pero lo que es innegable es que Rosalía ha sido valiente y ahora está recibiendo la merecida recompensa.

MOTOMAMI’ es un disco prácticamente inclasificable. La de Barcelona ha hecho lo que le ha dado la gana, y lo que, como decía en una entrevista reciente, “lo que el corazón le pedía en cada momento”. Y lo bueno es que ha logrado que todas las piezas, que son unas cuantas, encajen a la perfección. Aquí hay de todo, y no tanto reggaetón con mucha gente se pensaba en un principio. De hecho, hay muchos momentos que podrían encajar sin problema en ‘El mal querer’. Aunque eso sí, sin repetirse y dotando de nuevos sonidos esa alma flamenca que tiene. Ahí están esas “BULERÍAS” en las que juega con el autotune sin perder la emoción que desprende. O la belleza de “G3 N15”, en la que cuenta con un discurso de su abuela. Además de la impresionante “SAKURA”, que cierra el disco entre aplausos y una voz sin prácticamente efectos.

El concepto del álbum sienta muy bien a los singles previos. “SAOKO”, que suelta tampoco decía mucho, e incluso parecía un tema a medio hacer, es la apertura perfecta. Y es que, ese bajo sintetizado, y su ritmo electrónico te meten de lleno en ‘MOTOMAMI’. Y “LA FAMA”, que ha ido cogiendo fuerza en las últimas semanas, se confirma como una gran canción en la que es capaz de llevar a una estrella como The Weeknd a cantar una bachata en castellano. Incluso “HENTAI”, y su discutida letra, funciona dentro del contexto del álbum. Porque, al final, las letras, que muchas veces son de fruncir el ceño, y cuentan con decenas de referencias, también forman parte de este juego que nos propone Rosalía. Y si entras ahí, hasta le pillas el punto a esa cosa llamada “CHICKEN TERIYAKI”.

Casi podríamos decir que Rosalía se ha convertido en una artista de música electrónica. Además, en una que se va hacia mundos más experimentales. Solo hay que escuchar “CANDY”, que cuenta con sampler de Burial. Además de que, buena parte del disco tiene un aire tremendo a Arca. Ahí tenemos “BIZCOCHITO” y “CUUUUuuuuuute”, dos temas de lo más potentes, y que no dejan de sorprender por venir de la que se supone que es la mayor estrella de la música española actual. Y es que, esos riesgos que corre, también hacen que este disco sea especial. Porque llamar a James Blake para que la ayude en “DIABLO” y pitufe su voz al máximo, es toda una declaración de intenciones. Por no hablar de “Abcdefg”, que es una troleada de lo más curiosa.

No voy a decir que estemos ante un disco transgresor e histórico, porque creo que para afirmar eso tiene que pasar un tiempo prudente y no tres días. Lo que sí se puede afirmar es que ‘MOTOMAMI’ es un disco arriesgado que funciona muy bien, y que nos presenta a una Rosalía que no tiene ninguna gana de quedarse estancada, y mucho menos de la encasillen dentro de un estilo. Y eso, viniendo de una estrella como ella, merece un aplauso.