8.0
Score

Final Verdict

En 'Una vida vulgar', Rata Negra acercan su punk oscuro a mundos mucho más pop. Todo un acierto que hace que estemos ante el mejor disco de su carrera.

Rata Negra tienen bastante tirón fuera de nuestro país, pero la verdad es que deberían ser unas estrellas, tanto dentro, como fuera de nuestras fronteras. El trío madrileño maneja de miedo el punk con aires pop heredado de los primeros ochenta, y no nos extraña que gente tan ilustre como Iggy Pop los pinche en su programa de radio, o que la mitad de la escena madrileña esté enamorada de su música. Y todo esto desde la independencia más absoluta y haciendo unas canciones que a muchos de los oyentes más jóvenes les sonarán a una época demasiado lejana. 

Los de Madrid acaban de publicar ‘Una vida vulgar’, el que es su tercer largo, y el disco con el que deberías hacerte fan incondicional de su música. Y es que, su punk, se ha vuelto mucho más melódico y pop. Así que podríamos decir que, a las influencias oscuras ya conocidas, ahora también podríamos hablar de bandas como Blondie o X. Y desde luego, también hay más presencias de los teclados. De hecho, a mitad del álbum, sorprenden con “Cuando me muera”, una semi-balada con una influencia evidente del sonido Phil Spector -esa batería-, que es toda una delicia. 

Toda esa energía pop les viene de maravilla para que sus espídicos temas de punk se conviertan en hits instantáneos. Ahí están “Escarmiento” y “Desconfía de ese chico”, dos cortes que fusionan a la perfección sus guitarras aceleradas con un par de estribillos memorables. Y luego tenemos esa sección rítmica tan bien engrasada, la cual es, sin duda, una de sus mejores herramientas. Con ella consiguen que nos enganchemos al instante a temas como “Maldición” o la potente “Llorando”. Pero, además, saben cuándo salir de su zona de confort y entrar en otro tipo de terrenos. Es el caso de “En la playa”, donde se van hacía el surf más psicotrópico, o de “Radar de novedades”, en la que dejan que Los Pegamoides se conviertan en toda una referencia en su música . Eso sí, para cerrar, vuelven a ese punto más melódico que encontrábamos al principio del álbum, y nos dejan una joya como “Romance de Lobos”.