Primal Scream, ‘Screamadelica’ (Creation Records, 2026)

En una entrevista de hace años preguntaban a James Murphy de LCD Soundsystem si el ‘Screamaledica’ había sido una influencia para él. Sorprendentemente, contestaba que no mucho, que entendía que sí un fue un disco que había cambiado el mundo de la música en Europa, pero que en Estados Unidos no se veneraba tanto -ese honor le correspondía a Daft Punk-. Esto nos da una idea de cómo funcionaba la industria en 1991. Una época en la que un disco podía ser importante en un continente y no llegar a nada en otro. Pero también deja ver lo influyente que, con el tiempo, fue esta obra de Primal Scream. Un disco que dinamitó las barreras que había entre el rock y la música dance a base de temas que, realmente, tiraban de ingredientes clásicos como el soul, el góspel, o la psicodelia.
Buena parte de la culpa de que Primal Scream crearan este trabajo, la tiene Alan McGee, el dueño de Creation Records. El fue el que los metió de lleno en la cultura acid house. Aunque hay que decir que a Bobby Gillespie y los suyos no les costó mucho disfrutar de las largas y psicotrópicas noches de los clubes británicos de la época. Porque, seamos sinceros, buena parte de la inspiración de este álbum viene del combo que formaban las drogas y la pista de baile. Sus canciones rezuman el calor, el buen rollo, y el escapismo que se encontraba en las discotecas y raves de la época. Y, con todo esto, crearon una colección de canciones que iban más allá de la pista de baile. De hecho, siempre se ha dicho que es primer disco de dance creado para la gente que no le gusta la música dance.
Realmente, ‘Screamadelica’ es un disco un poco loco. Principalmente, porque no tiene un estilo que lo defina. Aquí hay rock que mira al pasado, como esa “Movin’ on Up” que abre el disco recordando a los Rolling Stones. O “Loaded”, donde la psicodelia entra en juego. Pero las dos sirvieron para redefinir el sonido de la banda y de casi toda una generación. Todo gracias a pequeños elementos sonoros que las hacían diferentes a casi todo. Ahí tenemos los intensos coros femeninos y el piano house que aparecen en la primera. O el contagioso ritmo y el sampler de Peter Fonda de la segunda. Además de su ya mítica trompeta. Y todo esto lo mezclaron con un enorme talento en los inmensos diez minutos de “Come Together”. Pero esto solo era una pequeña muestra de un álbum rico en matices y sonidos innovadores.
Puede que ahora, 35 años después, un tema como “Slip Inside This House” no parezca muy innovador, pero su mezcla de electrónica, guitarras intensas, pianos dance y todo tipo de psicodelia, sonaba al futuro en 1991. Y qué se puede decir de “Don’t Fight It, Feel It”, un tema en el que se metían de lleno en el acid house gracias a un ritmo frenético, otro de esos pianos acelerados, y unas voces femeninas que tiraban del soul. Un pepinazo en toda regla. Pero su nueva pasión por el baile se mostraba de una forma más relajada. Ahí está el dub algo extraño, pero enormemente seductor, de “Higher than the Sun” y “I’m Comin’ Down”. Incluso se atrevieron a meter “Damaged”, una balada casi acústica que nada tenía que ver con el resto del disco. Porque, en el fondo, hicieron lo que les dio la gana.
A pesar de que no era un disco con un sonido convencional, ‘Screamadelica’ no necesitó de tiempo para convertirse en un éxito de crítica y público. El disco entró directamente en el Top 10 británico y alguna de sus canciones se convirtieron en verdaderos himnos de las pistas de baile más alternativas. Además, los críticos lo elogiaron desde el primer día y está en prácticamente todas las listas de lo mejor de 1991. Algo que no ocurre habitualmente y que demuestra la fuerza que tenía esta nueva faceta de Primal Scream.