7.7
Score

Final Verdict

A pesar de intentarlo, y conseguirlo en unas cuantas ocasiones, Parquet Courts no pueden huir del todo de su faceta más rock en ‘Sympathy for Life’. Pero no pasa nada, porque al final logran dar con una colección de canciones notable en la que van intercalando momentos más electrónicos con otros más rock.

Resulta un tanto curioso que, tras esas declaraciones en las que decían que estaban hartos del rock, Parquet Courts hayan terminado haciendo un disco como ‘Sympathy for Life’. Porque sí, el nuevo álbum de la banda de Brooklyn cuenta con más texturas electrónicas que nunca, e incluso se lanzan a la pista de baile en alguna ocasión, pero no deja de ser rock. Lo que no significa que sea algo malo, porque sí es cierto que han conseguido llevar el espíritu de los clubs a una banda de rock. Algo que, por otro lado, era uno de sus objetivos a la hora de crear este álbum. Así que sí podríamos decir que estamos ante unos Parquet Courts un pelín diferentes. 

Grabado en las montañas de Catskills, al norte de Nueva York, ‘Sympathy for Life’ es un collage sonoro muy bien compuesto. Y no es que lo digamos nosotros, es que literalmente es eso. Su forma de grabar fue bastante curiosa, ya que hacían largas sesiones de improvisación, y con la ayuda de Rodaidh McDonald, uno de los dos productores -el otro es John Parish-, las convertían en canciones. Algo que casi resulta increíble tras escuchar el resultado final. 

Parquet Courts se metieron en estudio con una influencia clara en la cabeza: el ‘Screamadelica’ de Primal Scream. Algo que, por otro lado, es lógico, ya que fue el disco que rompió las barreras del rock y la música electrónica. Pero, como siempre, muchas de las ideas se acaban convirtiendo en otra cosa diferente. Y es que, de ese sonido, aquí apenas hay unos pocos cortes. Eso sí, entre ellos nos encontramos “Marathon of Anger” y “Plant Life”, que son de lo mejor del álbum. Aunque también hay que decir que, para bailar, lo mejor es zambullirse en “Walking at a Downtown Pace”. Eso sí, cambian las tornas y se van a ese dance-punk tan característico de su ciudad. 

Uno de los puntos fuertes del álbum es cuando fusionan claramente rock y electrónica. Y el mejor ejemplo de esto es “Black Widow Spider”, donde una guitarra de lo más sucia se adentra en el mundo de las cajas de ritmos y los sintetizadores. Además, lo hacen con un ritmo espídico y contagioso. Pero también tenemos “Application/Apparatus”, en la que tiran más hacía la electrónica, pero en la que no pueden evitar meter una buena guitarra. Como tampoco pueden evitar ser el grupo de siempre y entregar un trallazo de garage-punk como “Homo Sapien”. Además de terminar el disco con una “Pulcinella” más cercana al post-rock que a otra cosa.