7.4
Score

Final Verdict

Hay que aplaudir que Parcels hayan querido buscar una nueva identidad en su segundo trabajo. Y más cuando hay momentos en que lo consiguen y dan con temas sobresalientes. Pero ‘Day/Night’ termina flaqueando por su larga duración y por una segunda parte en la que se podían haber ahorrado una buena parte de sus canciones.

Hay que reconocer que los australianos, ahora con base en Berlín, Parcels, le han echado valor en su nuevo trabajo. Tras fabricar un álbum de debut que tuvo bastante éxito y que hizo bailar a medio planeta con temas como “Lightenup” y “Iknowhowfeel”, se han arriesgado con una continuación que huye de la escucha fácil. Principalmente, por su duración, que se va a la hora y media. Pero también por dejarse llevar y extender las canciones todo lo que pueden. Aunque eso sí, para los singles han sacado las correspondientes versiones con tijera. Las cuales, por cierto, también han metido en la edición digital del álbum. Pero lo que hay que preguntarse es si el experimento les ha funcionado. Y lo cierto es que lo han conseguido a medias. 

Como bien indica su título, ‘Day/Night’ está divido en dos partes. La primera es la más directa y en la que cuentan con más aciertos. La práctica totalidad de sus canciones funcionan perfectamente. Incluso las que cuentan con una intro extensa, como es el caso de “LIGHT”, que abre el disco yéndose hacia un funk un tanto hippie. O ese épico baladón llamado “Outside”, que cierra esta parte de la forma más bonita posible. Pero lo mejor es lo que hay entre estas dos canciones. Empezando por el soft-pop de “Free”, que parece sacado de la banda sonora de un culebrón de los 70; continuando por el soul acelerado de “Comingback”, y terminando por el hit disco a lo Chic que es “Somethinggreater”. Además de la delicadeza y elegancia con la que afrontan el soul que aparece en la excelente “Theworstthing”. 

La segunda parte es más irregular, y ya desde el principio, con “SHADOW”, te llevan un poco al tedio al tratarse de una intro demasiado larga. Pero incluso resulta peor en su tramo final, donde pisan el freno y se relajan demasiado. Sus últimas canciones se adentran en terrenos más jazz, e intentan encontrar la magia que sí encontraron Talk Talk en sus últimos trabajos. Algo que no consiguen. De hecho, tan solo funciona “Once”, que se sale un poco de ese sonido y vira hacia un pop melancólico algo sixties. Afortunadamente, un poco antes, nos dejan un par de temas que sí merecen bastante la pena. El primero es “Famous”, donde vuelven a ese soul esplendoroso lleno de guitarras funk. Y el segundo es “Thefear”, en el que experimentan un poco más y tiran hacia una electrónica más oscura y actual.