8.1
Score

Final Verdict

Panda Bear y Sonic Boom se compenetran a la perfección en ‘Reset’, un disco en el que los dos músicos sacan a relucir su lado más pop para entregarnos la colección de canciones más accesible de su carrera. Además de uno de los discos más entretenidos de lo que llevamos de 2022.

Hace un buen montón de años que Noah Lennox, aka Panda Bear, y Pete Kember, aka Sonic Boom, tienen una relación de lo más estrecha. De hecho, hay que remontarse a los principios de MySpace para poner fecha al inicio de su amistad. Y todo gracias a Lennox, que un día decidió enviarle un mensaje a su ídolo. A partir de ahí, han trabajado juntos en más de una ocasión, pero siempre a nivel de producción, o como estrellas invitadas en sus respectivos discos en solitario. Hasta ahora, que acaban de publicar el que es su primer disco conjunto. Algo que, tarde temprano, tenía que ocurrir, ya que, desde hace años, los dos viven en Lisboa.

Es un tanto desconcertante enfrentarse a este trabajo ahora que acaba de entrar el otoño. Y es que, ‘Reset’, es una colección de canciones que huele a verano por todos los lados. Ya no solo por sus armonías vocales, que no pueden recordar más a las de Brian Wilson, también por la calidez con la que cuenta su instrumentación. Lo que nos lleva a la conclusión, de que, en una imaginaria batalla de egos, la victoria se la ha llevado Panda Bear. De hecho, buena parte del disco recuerda a su aclamado álbum de debut, y no a cosas más experimentales que ha facturado después. Y eso siempre es bueno.

Estamos ante el disco más accesible de la carrera de ambos. Por aquí aparecen muchas señas de identidad de los dos músicos (más de Lennox), pero ponen todo su empeño para que al final suenen más pop y directos que nunca. Solo hay que escuchar esa “Gettin’ to the Point” que lo abre, donde con una guitarra acústica, una caja de ritmos, y claro tono sixties, consiguen una maravilla de canción. Y es que, en su afán por sacar su lado más pop, no tienen ningún inconveniente en sonar como unos Beach Boys del Siglo XXI. Algo que les funciona a la perfección en un tema como “Edge of the Edge”, la que, en un mundo más justo, hubiera sido la canción del verano en medio planeta. O en “Danger”, donde se ponen deliciosamente melosos y retro.

Sonic Boom también ha conseguido meter parte de su sonido en estas canciones. Pero claro, como todo en este disco, su psicodelia se vuelve mucho más pop. Y, una vez más, esto representa otro acierto, porque temas como “Everyday” y “Whirlpool” son extrañamente bellos. Aunque no hay nada tan sorprendente en el disco como “Livin’ in the After”, una maravilla donde le dan protagonismo a una orquesta que han tomado prestada del “Save the Last Dance for Me”, una vieja canción de The Drifters. Eso sí, para cerrar, nos dejan la hipnótica y vibrante “Everything’s Been Leading To This”, donde es la electrónica la que se lleva el protagonismo.