The Cure, Cocteau Twins, Madonna, Prince, Joy Division…Estos son solo algunos de los artistas que citan los miembros de Pale Waves a la hora de hablar de sus influencias. Como se puede ver, hay una clara preferencia por los sonidos de los ochenta, pero abarcando muchos estilos diferentes. Digamos, que la idea no está mal, y lo de fusionar los sonidos más oscuros con el pop más hedonista, tiene su punto. Lo malo, es que, el resultado, no es tan bonito como parece. Al final, se han quedado con el pop puro y duro, y del mundo oscuro apenas tienen su atuendo. Así que estamos ante otro grupo que tira de nostalgia ochentera sin aportar nada nuevo.

Parte de este álbum de debut está producido por los miembros de 1975, que también lo han editado en su sello discográfico. Y la verdad es que se nota bastante. A primera vista, todo está en su sitio en “My Mind Makes Noises”, pero al final es solo un envoltorio –algo que también pasaba en el último trabajo de la banda de Matthew Healy-. Suena bien, tiene unos cuantos singles aceptables, y saben cuándo meter una guitarra un poco más dura de vez en cuando, pero también es bastante insulso. Aquí no hay nada que no hayan hecho otras bandas ya. De hecho, suenan más a artistas actuales como Carly Rae Jepsen o Chvrches, que a todas esas referencias ochenteras que mencionan. Y sí, tanto los escoceses, como la canadiense, lo hacen mucho mejor.

El otro gran problema de este trabajo es su larga duración. Sus 50 minutos se hacen eternos, principalmente, porque todo suena a igual. Tienen algunas canciones que sobresalen un poco, como ‘There’s A Honey’, que es algo así como si a Madonna le hubiera dado por New Order. Tampoco está mal el pop sin complejos de ‘Came In Close’, ‘One More Time’ y ‘Kiss’, que al menos resultan algo entretenidas. Incluso se sacan de la manga alguna balada interesante, como ‘She’, pero al final el tedio acaba ganando la partida.

Un consejo: si queréis un buen disco que fusione pop ochentero y las guitarras un poco oscuras, es mejor que acudáis al debut de Kristin Kontrol, que es mucho más interesante.