8.2
Score

Final Verdict

Pale Blue Eyes dan una de las sorpresas de este 2022 con 'Souvenirs', un estupendo trabajo en el que el pop ensoñador, el kraut, o el post-punk, se fusionan para crear una colección de canciones que te atrapa a la primera.

Con tantas bandas nuevas que salen a la semana, es casi imposible que una te sorprenda a las primeras de cambio, pero de vez en cuando pasa. Un buen ejemplo lo tenemos como Pale Blue Eyes, un trío de Devon (UK) que debutó el año pasado con un single doble -financiado en parte, e indirectamente, por la extraña funeraria que han montado los dos miembros de The KLF– con el que consiguieron un poco de repercusión en las radios británicas. Y tan solo un año después ya cuenta con un álbum de debut que está cosechando unas criticas estupendas dentro y fuera de país.

Pale Blue Eyes no hacen nada nuevo, ya que sus canciones se mueven por estilos como el dream-pop, el shoegaze o el kraut. Lo bueno es que sí que aportan frescura a estos géneros. Además, para ser una banda prácticamente nueva, sorprende lo compacto de su sonido. Y es que, había una cosa que tenían clara: para hacer estos temas había que tomarse su tiempo. Algo que consiguieron montando su propio estudio con los ahorros de unos cuantos trabajos basura que coleccionaron durante un par de años. Y esto se nota, y mucho, en el resultado final. A lo que, claro, también ayuda la producción de un experto como Dean Horner, que ha trabajado con artistas como Add N to (X)The Human League, o Roisin Murphy

Souvenirs’ va al meollo del asunto nada más empezar. “Globe” es una canción directa que cuenta con una sección rítmica potente, unas guitarras que recuerdan a New Order, y un teclado que lo envuelve todo. Esto hace que te metas en el disco a las primeras de cambio, y que, a partir de ahí, todo vaya rodado. Y lo ponen fácil, porque inmediatamente después, en “TV Flicker”, se aceleran un poco más y se dejan llevar por una fusión de post-punk y kraut que funciona de maravilla. Y es que, esto de jugar con los ritmos motorik se les da bastante bien. Solo hay que escuchar “Dr Pong”, en la que se van a lado más sintético del genero y se acercan a los mejores Stereolab. O “Sing It Like We Used To”, donde pisan el freno, pero en la que siguen jugando con un adictivo y repetitivo ritmo.

Uno de los puntos fuertes de Pale Blue Eyes es que, a pesar de experimentar con diferentes sonidos, nunca pierden su punto melódico. Algo que brilla en los momentos más pop del álbum, como en el caso de “Little Gem”, toda una joya con sabor al indie-pop de los ochenta, que explota en un estribillo redondo. O en “Star Vehicle”, donde se nota la influencia de los The Cure más pop. Además de en esa “Chelsea” final, en la que se meten de lleno en mundos ensoñadores donde los teclados derrochan épica, y las guitarras te sumergen en los paisajes más bucólicos. Y lo hacen como si llevaran toda la vida en ello.