8.0
Score

Final Verdict

Oreiana se presenta como un disparo pop directo al corazón, buscando complicidades entre las luces de la pista de baile y dispuesta a ser una válvula de escape sin complejos.

Hay canciones que es imposible separar de un momento concreto, ya sea aquella que nos acompaña mientras miramos de forma melancólica por la ventana en un día lluvioso o ese estribillo que estalla en pleno momento de euforia. Oreiana sin duda entraría en la segunda categoría.

La productora madrileña, a la que ya conocíamos por su andadura en BLESET con temas que eran puro chicle como ‘We Are Blessey’ o ‘Freedom‘, emprende un camino en solitario, pero contando con buenos amigos por el camino. Por los cuatro temas de su EP debut, editado por El Genio Equivocado, se pasean conocidos de la escena madrileña como Eurosanto o Mané Buanatarde con un objetivo definido: hacer que te levantes de la silla, saltes como si no hubiera un mañana y se te dibuje una sonrisa en la cara… la misma que pones cuando tu crush te manda un fueguito en instagram.

Y es que en el debut de Oreiana hay mucho de esa ingenuidad de las primeras veces, de miradas cruzadas que te hacen volver a la adolescencia por mucho que ya te encuentres alguna que otra cana. Con esa nostalgia nos topamos de frente en la brillanteTKM o la más agridulce ‘El momento’, mientras vestidas de texturas metálicas a veces extrañas o disonantes. A medio camino entre el pc music y el hyperpop, Oreiana juega con los límites de las sonoridades más electrónicas, pero siempre sin dejar de vista esa voluntad pop más universal.

Así, es normal que en su escucha se nos vengan a la cabeza nombres como A.G COOK, Hannah Diamond, Charli XCX o alizzz, referencias que la productora toma como suyas para acabar encontrando su propio sonido.

El resultado no podría ser más divertido y natural, como la propia artista. Oreiana se presenta como un disparo pop directo al corazón, buscando complicidades entre las luces de la pista de baile y dispuesta a ser una válvula de escape sin complejos.