Que ningún “edbangeriever” se me enoje al ver la puntuación del disco en esta crítica. Honestamente, no sé muy bien cómo calificarlo. Como festividad para celebrar los quince años de un sello que ha marcado tendencias en la música electrónica francesa y en el mundo, me parece perfecto, impecable y le daría un 10. Menudo lujo de fiesta el contar con una orquesta bajo la dirección del compositor Thomas Rousell (experto en bandas sonoras y en composiciones para desfiles y cortos de moda) para que lleve al mundo sinfónico algunos de los temas más emblemáticos de Breakbot, Cassius, Mr. Oizo, DJ Mehdi, Uffie, Laurent Garnier, Sebastian y demás artistas que construyeron la leyenda del sello de Pedro Winter (quien, recordemos, también llegó a ser manager de Daft Punk, lo cual lo convierte en el auténtico eslabón clave de todo lo que tiene que ver con el “French Touch”). Todo esto tuvo lugar en el parisino Grand Rex, y supongo que fue tan memorable para todos los asistentes (y tan caro para los organizadores), que se sintió que lo mínimo era editar un disco que lo preservara para siempre y lo acercase a quienes no estuvieron allí.

Y ahí es donde me quedo a cuadros como oyente. Aplaudo la labor titánica de adaptar al suntuoso mundo sinfónico algunos himnos cuyos mayores ganchos estaban en sus ritmos y en sus sonidos sintéticos (si bien estas nuevas versiones nos sirven también para corroborar que detrás de cada uno de estos temas se escondían progresiones armónicas y melodías memorables, capaces de levantar cualquier alma del suelo sin necesidad de tirar de pulsaciones machaconas), pero una vez pasado el factor novedoso, me vi saltando de tema en tema simplemente para satisfacer la curiosidad de cómo habían ido resolviendo cada papeleta. Por eso, como obra discográfica no puedo más que quedarme en una puntuación de 5, que esté tan cerca de la gloria como de los infiernos. Ahora bien, si mi vida hubiera estado marcada por los muchos aciertos que han ido llegando desde este sello a lo largo de los últimos tres lustros, no dudaría en añadir este extraño souvenir a mi colección para sentirme partícipe de la fiesta.

A ver qué se les ocurre para cuando cumplen 20, pero lo importante es que los cumplan con tan buena salud como siguen demostrando tener.