8.1
Score

Final Verdict

La larga espera de seis años ha valido la pena, estamos sin duda alguna ante su mejor trabajo en solitario, muy satisfactorio, que vale la pena escuchar mientras se especula con esa más que ansiada y nostálgica reunión.

La conclusión es que Noel  Gallagher continúa siendo totalmente fiel a su estilo y raíces musicales e insiste en labrarse una más que sólida y respetada carrera en solitario.  “Council Skies” es un álbum optimista y calmado en líneas generales, sin grandes momentos rockeros, donde predominan los arreglos de cuerda, olvidando las incursiones en música de baile electrónica de los últimos eps, para volver al estilo más tradicional. 

El primer corte “I’m Not Giving Up Tonight” nace de las influencias folk y “blueseras” de Noel, marcando en cierta manera el devenir del trabajo, a pesar de desembocar en la pegadiza y ochentera “Pretty Boy”, donde de forma inequívoca se nota la presencia de Johnny Marr, que también colabora en otros dos temas, siendo el momento mas cercano a recuperar aquellos crudos primeros temas de Oasis.   

Le siguen lo que sería una trilogía compuesta por “Dead to the World”, casi tan ambiciosa como pretendía ser en su día “Champagne Supernova”, o los dos cortes siguientes, que podrían considerarse un medio camino entre “Whatever” y cualquiera de los discos en solitario de Richard Ashcroft, especialmente, “Open The Door, See What You Find”,  que, tranquilamente, podría considerarse el gran hit del trabajo, sino fuera por la gran competencia que existe en esa cuestión en éste sólido trabajo, o ”Trying To Find a World That’s Been and Gone pt. 1”, que podría ser perfectamente un tema de la gloriosa escena Manchester de hace unos años y,  que nos remite a esa pertenencia a Oasis que sobrevuela inefablemente a intervalos durante todo el álbum.

“Easy Now”, con su guitarra envolvente y ese medio tiempo ensoñador es un perfecto tema que desde ya está destinado indefectiblemente a ser un himno de estadio en toda regla, que supone un guiño consumado a esa antigua regla cuando la música se escuchaba principalmente en vinilo y el primer corte de la “cara b” solía ser un tema principal.

La canción, “Council Skies” que da nombre al álbum,  es una correcta canción de amor bailable, que nos va conduciendo hacia el final del trabajo donde las referencias náuticas y fogonazos psicodélicos de “There She Blows!” ( el propio Noel manifiesta que no sabe muy bien de que va pero que todo ocurrió una noche de hotel donde se topó con Moby Dick, el libro, evidentemente, y que le supuso una suerte de inspiración observar la venganza y locura que impregna la obra);  desembocan en la galopantemente alegre “Love is a Rich Man”  que nos devuelve nuevamente a los 90s, al brit pop e incluso nos acerca, por momentos,  a los más que añorados Stone Roses. 

Y el final nos llega con “Think of a Number”, manejándose entre una vuelta a “The Masterplan” con un cierto aire a Bowie, que concluye con: “let’s drink to the future I hope it comes ‘round again” cerrando con ello un círculo perfecto en un álbum que sin duda alguna en Reino Unido volverá ser nº 1 ( todos los trabajos de Noel en solitario lo han sido, prueba que goza de unos mas que irredentos seguidores), ésta vez, sinceramente, mucho mas merecido que en ocasiones anteriores.

Sin temor a la equivocación se puede afirmar que Noel ha emprendido el camino de vuelta a Manchester con un trabajo evidentemente nostálgico (aunque él  prefiera el calificativo de reflexivo),  pero evitando que la sombra de Oasis aparezca mas de lo estrictamente necesario, con un formato casi constante de banda, guitarras acústicas y un fondo orquestral que recuerda en cierta manera la forma de proceder en “The Car” de los Arctic Monkeys.

Remarcar que la versión “Deluxe” del trabajo es harto interesante, ya que   encontraremos bastante material cuanto menos llamativo. Una actualización muy resultona de la vieja cara b de un tema de Oasis “Don´t Stop…” , la eminentemente popera “We’re Gonna Get There in the End”,  covers como “You Ain’t Goin’ Nowhere”  de Bob Dylan y el “Mind Games” de John Lennon,  remixes con ilustres colaboradores como Robert Smith, Pet Shop Boys y David Holmes, así como diversas versiones instrumentales de las propias canciones del álbum y un “Live Forever” acústico para finalizar.

La larga espera de seis años ha valido la pena, estamos sin duda alguna ante su mejor trabajo en solitario, muy satisfactorio, que vale la pena escuchar mientras se especula con esa más que ansiada y nostálgica reunión que es indudable que llegará si observamos la retroalimentación de la que hacen gala, sin rubor alguno, los inefables Liam y Noel.