Parece que poco a poco va calando la propuesta de Nilüfer Yanya en nuestro país. La artista británica ha pasado este fin de semana por España agotando las entradas para su cita de Barcelona, y casi diríamos que las de Madrid también, porque la sala Moby Dick estaba hasta la bandera. Nada que ver con esa sala El Sol medio vacía en la que dio un estupendo concierto en 2019. Y lo cierto es que, una vez más, su directo no defraudó. Aunque sí hay que decir que, ahora, que ya cuenta con dos álbumes, además de unos cuantos EPs, podría haberse estirado un poco más y dar un concierto que se fuera más allá de la hora.

Nilüfer Yanya venia a presentar las canciones de ‘PAINLESS’, el estupendo álbum que ha publicado en este 2022. Y eso fue lo que precisamente hizo, porque buena parte del concierto se basó en las canciones de este trabajo. Así, acompañada de un batería, una bajista, y una saxofonista y teclista, abrió la noche “Midnight Sun”, la canción de su último disco que, probablemente, acabe en todas las listas de lo mejor del año. Algo que es jugar sobre seguro, porque su melancolía se ve ampliada en directo, y cuando entra esa guitarra distorsionada, ya tiene al público conquistado. Una guitarra contundente que, junto al saxo, protagonizó la parte final de “Belong With You”, el tema que vino a continuación, pero que no se dejó ver tanto como hubiéramos querido.

La artista británica se decantó por una primera parte en la que predominaron los temas más reposados de su último trabajo. Canciones como “Chase Me”, “L/R” o “Anotherlife”, donde su guitarra suena más limpia, y donde se puede lucir un poco más a la hora de cantar. Y es que, su voz, sedosa, y algo apática, casa de maravilla con estos medios tiempos. Los cuales, dicho sea de paso, funcionan muy bien en directo. Aunque es cierto que, entre medias, echó la vista al pasado y atacó “Baby Luv”, una de esas canciones de estribillo repetitivo con la que nos conquistó hace ya unos años. Además, tuvo tiempo de hacer la versión del “Rid Of Me” de PJ Harvey que acaba de publicar. Y hay que decir Nilüfer Yanya salió bastante airosa al llevar al directo un clásico como este. Sobre todo, por ese estridente saxo del final.

El último tramo de concierto nos dejó algunos momentos más memorables de la noche. Primero, con esa potente “Angels” llena de subidones y bajones en la que su guitarra volvió a rugir. Pero también con la delicadeza electrónica de “Trouble”, que nos dejó ver una faceta diferente de la Londres. Y claro, no podía faltar ese dúo de canciones formado por “The Dealer” y “Stabilise”, en el que su batería se acelera y se mete en mundos más bailables. De hecho, la última, se convirtió en el hit de la noche. Con permiso de su “Crash”, claro, que abrió el bis entre sucios guitarrazos. Aunque eso sí, para cerrar tocaba volver a su álbum de debut y a la estupenda “Heavyweight Champion of the Year”, en la que prácticamente llevó las riendas de la canción ella sola, ya que hasta el final no entró el resto de la banda.