8.6
Score

Final Verdict

Nation of Language entregan un segundo trabajo que los convierte en el grupo más interesante del synth-pop actual. Un disco en el que no dan ni un solo paso en falso, y en el que consiguen hacerse con una de las mejores colecciones de canciones de 2021.

El synth-pop del futuro

Nation of Language es uno de los grupos que más ha trabajado durante la pandemia. El trío de Brooklyn publicó su álbum de debut en mayo del año pasado, cuando todavía no podían presentarlo en directo y corrían el riesgo de que se perdiera entre los lanzamientos de esas fechas. Pero eso no los frenó en absoluto. Animados por las críticas positivas y las buenas cifras de streaming, siguieron editando nuevos temas, y hasta una versión de Pixies. Pero también empezaron a trabajar en las canciones de su segundo trabajo. Además de, ahora sí, recorrer buena parte de su país para hacer esos directos que no pudieron hacer durante la pandemia. Un esfuerzo que tiene su recompensa, ya que estamos ante uno de los lanzamientos más esperados de este final de año. 

A Way Forward’ es un álbum que, evidentemente, reincide en el synth-pop que encontrábamos en su debut, pero en él hay muchos matices nuevos. Para empezar, tenemos la producción, que ahora suena un poco más limpia y da protagonismo a la voz. Todo un acierto, ya que Ian Devaney convierte esa voz en un instrumento más. Y luego nos encontramos con un ligero cambio sonoro. Hay alguna guitarra más potente de lo habitual, ritmos más acelerados que se adentran en el kraut, y un cierto toque más minimalista en sus canciones más synth-pop. Eso sí, en ningún momento se olvidan de su faceta más pop. 

Nueva York es una de las fuentes de inspiración más claras de Nation of Language. De hecho, solo hay que echar algún vistazo a muchos de sus videoclips, donde se les puede ver en el metro de la ciudad, o tocando delante de su famoso skyline. Así que no resulta extraño que empiecen el disco con una canción llamada “In Manhattan”. Aunque ojo, estamos ante un anti-himno en el que, más que venerar la ciudad, hablan de sus carencias y de sus decepciones. Y nada mejor para hacerlo que un minimalista sintetizador vintage que va subiendo de intensidad a medida que van pasando los minutos. Un sonido que nos retrotrae a los OMD menos pop, o a los primeros Kraftwerk. Algo que también explotan en la maravillosa “Wounds of Love”, o en la muy minimalista “Former Self”. Además de en esa joya luminosa llamada “A Word & A Wave”.

Nation of Language son expertos en crear canciones que se te quedan grabadas al instante. Sobre todo, en su faceta más synth-pop y directa. Como la que nos encontramos en “Across That Fine Line”, donde, además, y esto es nuevo, se dejan llevar por un ritmo kraut que estalla en su guitarrero (otra novedad) estribillo. Una guitarra que también se convierte en protagonista de la segunda parte de “The Grey Commute”, toda una maravilla synth-pop en la que, esta vez, sí se acercan a los OMD más directos. Aunque el premio al mejor tema del álbum se lo lleva “This Fractured Mind”. Además, con muy poco, porque apenas necesitan un ritmo acelerado y un par de notas de teclado para lograr dar con todo un hit. 

Estamos ante un álbum en el que todos los temas funcionan. Ya no solo ese lado synth-pop tan de principio de los ochenta que muestran en cortes como “Whatever You Want” y “They’re Beckoning”, también en un corte que, en un principio, puede parecer más difícil, como es “Miranda”. Estamos ante una canción que empieza de una forma perezosa, con un teclado y una caja de ritmos que casi van a cámara lenta, pero que cuenta con cambio repentino en su segunda parte. Ahí es cuando la canción se vuelve más luminosa y se convierte en algo más esperanzador y absolutamente precioso. Algo que demuestra que también son capaces de lograr emocionar saliéndose un poco de su zona de confort.