8.0
Score

Final Verdict

Mogwai siguen apostando por expandir su sonido en su décimo álbum. Un trabajo en el que el post-rock se fusiona con la electronica, con el pop o con el indie-rock. Y lo mejor es que todo les sale bien, ya que estamos ante al mejor disco que han sacado en mucho tiempo. Además del más completo. Y eso, cuando llevas un cuarto de siglo en el mundo de la música, es digno de mención.

Hay que reconocerles a Mogwai el mérito que tiene seguir aquí después de 25 años. Sobre todo, porque el post-rock con el que empezaron allá por 1996, se ha quedado en el olvido. Son muchas las bandas emblema de aquél movimiento que han desaparecido, pero ellos siguen aquí y, además, sacando discos notables cada poco tiempo. Y en parte, esto se debe a que hace ya un tiempo que ampliaron su paleta de sonidos, metiendo elementos más electrónicos, o llegando a coquetear con el pop. Algo con lo que nos volvemos a encontrar en su nuevo álbum.

As The Love Continues’ es casi un resumen de la música de Mogwai en los últimos años. De hecho, hay una amplia influencia de todas esas bandas sonoras que han creado últimamente. Incluso cuentan con la colaboración del compositor, y ganador de un Oscar, Atticus Ross -tremenda la épica sonora que consiguen en “Midnight Flit”-. Además, como siempre, Dave Fridmann ha hecho un trabajo excepcional en la producción. Y eso que por temas de la Covid la tuvo que hacer online. Todo esto, unido a los pequeños detalles electrónicos, o acercamientos a mundos más indie-rock, hace que estemos ante el trabajo más completo de los escoceses en años.

Un cuarto de siglo después de su formación, Mogwai siguen disfrutando de sus tormentas eléctricas sonoras. Y nosotros también, la verdad. Temas como “To The Bin My Friend, Tonight We Vacate Earth” o “Pat Stains”, donde por cierto, colabora Colin Stetson, se centran ese pulso entre la calma y la catarsis que les ha hecho celebres. Y sí, es lo mismo de siempre, pero sigue funcionando a la perfección. Además, como ya hemos comentado más arriba, es solo una parte de los que encontramos por aquí. Los de Glasgow están muy cómodos en muchas facetas. Así, dejan que su épica se llene de sintetizadores en dos preciosidades como “Dry Fantasy” y “Fuck Off Money”; que las cajas de ritmos tomen la pista de baile en “Here We, Here We, Here We Go Forever”, o que las guitarras se metan de lleno en el indie-rock más noventero en “Ceilling Granny”. Y sí, todas ellas son un caballo ganador. 

Mogwai cambiaron para siempre, y para bien, el día que decidieron que había que adentrarse en el pop y meter alguna parte vocal -suponemos que fue gracias a su colaboración con Gruff Rhys en 2001-. Desde entonces, es habitual que se animen a cantar en sus discos. Algo que aquí hacen en “Ritchie Sacramento”, el que es el mejor corte del álbum, y el que, probablemente, haga que se adjudiquen el número uno en los charts británicos de esta semana. Y es que, podemos decir sin miedo a equivocarnos, que estamos ante todo un himno donde el dream-pop y el shoegaze entran en juego. De hecho, probablemente, sea el tema más pop de su carrera. Pero ojo, que ese punto tan melódico, vuelve a tomar forma en “Supposedly, We Were Nightmares”, toda una joya donde los teclados y las guitarras se fusionan como no lo han hecho nunca.