Que en la actualidad hay muchas ganas de asistir a conciertos,  es un hecho incontestable,  público y notorio. Que ese entusiasmo se implementa exponencialmente cuando el acto en cuestión significa volver a tradiciones que ya habíamos establecido en época pre-pandémica es todavía más palmario si cabe.

Por ello, el efecto llamada de Mishima, fijando dos fechas para esos conciertos ya con la categoría de clásicos navideños en Barcelona, era inevitable. Se produjo el esperado lleno, para ambos días, de un público entusiasta, con interés en pasarlo muy bien, con ganas de generar nuevamente esa entrañable comunión festiva entre público y banda que ya imperaba en las ediciones anteriores, incluso en la celebrada el año pasado, con restricciones,  justo un día antes que se impusiera nuevamente la penitente prohibición administrativa.

El concierto se inició con “El Gran Lladre”, tema que también abre el reciente trabajoL’Aigua Clara”, publicado éste mismo 2022. Pero en su desarrollo posterior no faltaron revisitaciones de los que ya pueden considerarse clásicos de la banda, como “Cert, Clar i Breu”, “Tornaràs a Tremolar”, o “Miquel a l’Acces 14”, siendo el primero de los momentos álgidos cuando se encadenaron viejos temas como “Guspira, Estel o Carícia”, “Els Vespres Verds”, “Qui n´ha Begut”  y “L’Última Ressaca”.

Evidentemente, se produjeron recurrentes, puntuales e inevitables visitas al último trabajo, como la excelente “Cotó”, “God’s Move ( lee Sedol)”, “Sé que ets tu” o un “Lloc que no Recordi”, que sin duda, en algún momento no muy lejano, deberán ser asumidos como nuevos clásicos, especialmente, ésta última. Como ya ocurrió con “Menteix la Primavera”, “Posa’m Més Gin, David!”, pertenecientes al trabajo del 2017, que también sonaron y,  ya han adquirido dicho estatus. 

El final del concierto, propiamente dicho, supuso un nuevo encadenado de otra serie de viejos temas, situación ésta que generó un inevitable karaoke, con  “Llavors Tu,  Simplement”, “Ossos dins d’una Caixa”, “La Tarda Esclata”, “Mai Més” y, especialmente, “Qui Més Estima” y “L’Olor de la Nit”, que sirvieron para revitalizar a los escasos disidentes mas recalcitrantes que todavía luchaban en negarse a la evidencia de que nos encontrábamos ante una velada idónea para uso y disfrute.

No debemos olvidar que previamente Mar Pujol, nos obsequió durante unos 30 minutos con canciones de su trabajo Trepa, mientras el público se situaba en la sala y  esperaba ansioso el inicio de la convocatoria que se nos había realizado.

Para finalizar las tres canciones incluidas en el obligado bis fueron “Mia Khalifa” del nuevo trabajo,  “Un Tros de Fang” y la inevitable, “Tot Torna a Començar” que pusieron el más que correcto colofón a un concierto de esos en los que sales con una gran sensación de plena satisfacción, tras 1h y 40 m, de un tono festivo y con 25 canciones que tuvieron paradas obligatorias y muy satisfactorias en aquellos “Trucar a Casa, Recollir les Fotos, Pagar les Multes”(2005), Set Tota la Vida(2007),  sin olvidar, Ordre i Aventura” (2010) o L’Amor Feliç ( 2012), o el más reciente “Ara i Res” ( 2017). 

Con ello, supongo que entre otros muchos, hicieron especialmente feliz al que suscribe, el cual en el más puro pleistoceno, casi por sorpresa, en unas Fiestas de Gracia, en la plaza Rovira, tuvo su primer y más que agradable encontronazo musical con Mishima. Desde entonces el seguimiento realizado no ha perdido un atisbo de interés, ya que ellos siguen añadiendo canciones inolvidables a su cada vez mas interesante y consistente “set list”,  demostrando que la ya larga trayectoria continua en línea ascendente, tanto por lo que significan sus nuevos trabajos, como por los conciertos que nos entregan. Una última puntualización, tras la pertinente y merecida ovación, algunos tuvimos la agradable sorpresa que al encenderse las luces la canción con la que amablemente nos despedían (o nos remitían al lugar establecido para hacernos fotos con la banda), no era, damos gracias a ello, la sempiterna Mariah Carey. Tuvieron la extrema delicadeza de poner la mejor canción de navidad de la historia (se admiten enmiendas contrarias al respecto que, evidentemente, no serán atendidas), “Fairytale of New York”,The Pogues  con la recordada Kirsty MacColl. Un verdadero detalle.