Mi final. Tu comienzo

Estructura narrativa

Mi final. Tu comienzo es la ópera prima de la directora alemana Mariko Minoguchi, en la que desarrolla un drama romántico que juega con la percepción del tiempo.

En la película, en una clase universitaria, un joven científico expresa una teoría: que el tiempo no es lineal, sino que solo lo percibimos de esta manera. Por lo tanto, así como conocemos el pasado, podemos conocer el futuro. Esta breve y estimulante escena es un aviso a los espectadores de que las escenas que vamos a ver no necesariamente aparecen ordenadas cronológicamente. Así, el relato nos presenta a una pareja, Nora y Aron –Saskia Rosendahl y Julius Feldmeier– que mantienen una relación casi perfecta, de armonía y buen rollo. Por otro lado, conoceremos a Natan (Edin Hasanovic) un padre de clase trabajadora que pronto tendrá que preocuparse seriamente por su pequeña hija. La clave de cómo se relacionan estas dos historias contadas en paralelo es la película, que se apoya en la estructura narrativa desordenada antes mencionada. Minoguchi desarrolla las situaciones entre sus personajes con frescura, pero pronto empezaremos a preguntarnos demasiado de qué va lo que estamos viendo. Lamentablemente, hasta que no descubramos el mecanismo argumental -que acaba siendo predecible- la cinta tiene un interés relativo.

Mi final. Tu comienzo es de esas obras en la que la apuesta es el final, en el que todo cobra sentido. Aunque la experiencia pueda ser satisfactoria y la propuesta, interesante, no se puede obviar que durante el desarrollo, nos hayamos perdido un poco.