7.8
Score

Final Verdict

'Small World' es una de las colecciones de canciones más coherentes de Metronomy. Un disco optimista en el que dejan la electrónica de lado y se meten de lleno en un pop que les sienta estupendamente.

Cuando una pandemia te trastoca los planes de lleno, tienes dos opciones: esperar a que pase y seguir con lo que has dejado a medias después, o empezar un nuevo proyecto. Metronomy optaron por la segunda en 2020, cuando tuvieron que aplazar en varias ocasiones la gira de su anterior trabajo -en España, finalmente actúan este próximo fin de semana-, el notable Metronomy Forever’. Al ver que las cosas iban para largo, Joe Mount, líder de la banda, empezó a escribir nuevas canciones y a configurar el que sería su nuevo trabajo. Un disco que, a pesar de estar creado en una de las épocas más tristes que nos ha tocado vivir, es bastante optimista.

Small World‘ no solo sorprende por su tono optimista, también por el sonido que han escogido para ilustrar estas canciones. Estamos ante un trabajo compuesto al piano en el que la electrónica pierde protagonismo, y en el que ganan la partida unas guitarras acústicas que te llevan a un pop que no puede sonar más retro. Lo que ha hecho que estemos ante uno de los discos más coherentes de su carrera. Por lo menos en cuanto a sonido, ya que prácticamente siguen la misma línea en todo el álbum y dejan fuera la variedad de sus anteriores trabajos.

Metronomy dejan clara su postura desde el principio. La bonita “Life and Death” abre el álbum con un cierto toque de resignación, pero no deja de tener un tono optimista. Un optimismo que tienes sus mayores cuotas en los dos temas siguientes. Y es que, tanto el indie-pop luminoso y pegadizo de “Things Will Be Fine”, como el synth-pop juguetón de “It’s Good To Be Back”, te llenan de vida a las primeras de cambio. De hecho, los eligieron muy bien como los dos singles principales del álbum. Aunque lo cierto es que casi todas las canciones del disco podría ser un sencillo claro. Ahí está esa preciosidad pop llamada “Love Factory”; el soul retro de “Right on Time”, y el rock con sabor a los ochenta de “Hold Me Tonight”. Un tema en el que, por cierto, nos encontramos con Dana Margolin de Porridge Radio.

Donde pierden un poco el optimismo es en los cortes más lentos. Aunque sí es cierto que tampoco les viene mal bajar un poco el ritmo y reflejar parte de esa sensación de agotamiento que hemos sufrido muchos y muchas en los últimos dos años. Porque lo cierto es que, tanto “I Lost My Mind”, como “I Have Seen Enough”, que es donde se ponen un poco más pesimistas, funcionan muy bien. Sobre todo, la segunda, que cierra el álbum de la forma más bonita posible.