Entre lo clásico y lo íntimo

Con tan solo 25 años, el británico Matt Maltese se ha convertido en uno de los songwriters actuales más imprescindibles. Maltese es un cantautor con un timbre sedoso, confesional, que recuerda a esa escuela de cantautores tan brillantes en lengua inglesa como pudieran ser Jeff Buckley o Rufus Wainwright, aunque con un estilo más hacia el pop melódico y coral. Compone canciones en las que desvela sentimientos encontrados e irradia emociones a flor de piel. Por eso un concierto de Maltese se ofrecía como un exquisito manjar que uno no quería perderse.

El concierto de Madrid fue muy íntimo, ideal para un domingo por la noche. Maltese en solitario al piano. Piano y voz, y preciosas canciones. Con un público de acólitos mayoritariamente veinteañero. Interpretó desde sus primeras canciones como “Studio 6” de 2016, a canciones del disco ‘Bad Contestant’ (2018) como “Like a Fish”, “Nightclub Love”, o “As the World Caves In”, en la que se dejó llevar por una clara influencia de Wainwright. Aunque también se vio algo de la estela de Richard Hawley o The Divine Comedy. No se olvidó de las canciones de ‘Krystal’ (2020), como la que da título al disco o “Curl Up & Die”, o de las de ‘Good Morning It’s Now Tomorrow (2021), que contiene gemas que ya están entre lo mejor de su cancionero, como “You Deserve an Oscar” o “Evereyone Adores You”. Remató su concierto con su último single “Smile in the Face of the Devil” como riéndose de la mala sombra.

Pausas entre canción y canción para asomar entre medias confesiones y anécdotas con humor. Asume con naturalidad cuando se olvida de una estrofa, para y retoma la canción. Canciones que sin la base rítmica de bajo y batería, y sin guitarras, ganan en desnudez y muestran toda la belleza que contienen, y eso a pesar del magnífico añadido coral y vocal. Él solo conquista porque las canciones de Matt Maltese iluminan, son un asidero ante la desgracia, un impulso hacia la vida.