Matar a Pinochet

Lucha política.

Con voluntad y ambición, Matar a Pinochet desarrolla la historia de un grupo de disidentes que lucha contra la dictadura en Chile, en 1986. Basada en hechos reales, la película de Juan Ignacio Sabatini, director experimentado en el documental e interesado en la historia de su país, ha inaugurado el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva 2020.

A pesar de su título casi tarantiniano, Matar a Pinochet no es solo un thriller político, sino un drama de personajes que indaga en los sacrificios personales de los que eligen defender ideales como la libertad y la democracia. Este conflicto entre la historia y la vida personal está protagonizado por la actriz Daniela Ramírez, cuyo personaje introduce elementos feministas en el relato, al verse obligada a dejar de lado a su hija para luchar contra la dictadura de su país, además de renunciar a una pareja sentimental, y el tener que enfrentarse a sus compañeros masculinos que prefieren mantenerla lejos de la acción. Matar a Pinochet explora también el problema del uso de las armas: los protagonistas son terroristas, aunque luchen por la libertad y la película compara la violencia ejercida por el Estado -las cruentas torturas del régimen- y la violencia entre los propios disidentes, ante la sospecha de una traición.

Muchos temas para una película que no acaba de enfocar sus intenciones, a pesar del interés de su argumento y del período histórico que recrea.