Volvemos a tener un libro de Contra en nuestras manos, amigos. Señal indiscutible de calidad y lectura musical apasionante… un segundo. ¿No hay música? Esperad, esperad. ¿Fútbol? ¿Un libro de fútbol en Indienauta? Sí y no, amigos –tranquilos hipsters, no hiperventiléis todavía–. Efectivamente, Maldito United es una novela sobre fútbol, pero en realidad es mucho más que un mero relato sobre balompié. Es un extraordinario, abismal retrato sobre las obsesiones humanas. Y una poderosísima radiografía, ficticia, de un personaje único, Brian Clough.

Surgida de la hiperbólica pluma del periodista David Peace, Maldito United es la crónica bipolar de parte de la carrera de uno de los entrenadores más míticos del fútbol británico y mundial. Rápido vistazo a su trayectoria para no versados en el tema: Clough era un jugador destinado a convertirse en leyenda, un talentoso y joven goleador poseedor del récord de goles en Segunda División y ya convocado con la selección nacional, hasta que una lesión acabó con sus sueños. Tras iniciarse como entrenador, junto a su inseparable Peter Taylor, en el Hartlepool United de la cuarta división, pasaron al Derby County, entonces un equipo sin aspiraciones, pasado ni futuro de la Segunda División inglesa y en tres años no sólo lo subió de categoría, sino que lo hizo campeón de la Premier League y semifinalista de la Copa de Europa. Pero tras tocar el cielo, llegó el descenso a los infiernos.

Graves problemas con la dirección del club –la incontinencia verbal y la arrogancia de Clough convierten a Mourinho en la Madre Teresa de Calcuta–, errática temporada… Un auténtico desastre que Clough transformó en uno de los actos más kamikazes que servidor recuerda –comparable a votar al PPSOE después de la corrupción y podredumbre generalizadas–. Tras abandonar el Derby County fichó por el Leeds United, uno de los mejores clubes de la época, pero también uno de los más vilipendiados por su juego sucio. Clough firmó por el equipo responsable de sus odios más viscerales y profundos. Por el equipo de su némesis, Don Revie. Sólo aguantó 44 días en el cargo. Esos 44 días de sonado fracaso conforman Maldito United. Luego llegaría una de las gestas más increíbles en la historia de este deporte al mando del Notthingam Forest, al que llevó de segunda al doble campeonato de la Copa de Europa. Pero Peace no quiere hablar de la gloria futbolística en su libro. Sino del complejo ser humano que se sienta en el banquillo.

El artefacto literario que construye Peace es tan singular como espectacularmente efectivo. Contrapone cada una de las mencionadas jornadas de su corto viaje hacia ninguna parte en el Leeds con la narración fragmentada del camino hacia la gloria en el Derby County. Y mediante las voces internas y las frases que se van repitiendo cual martillo pilón en la cabeza de Cloughie, configura una demoledora letanía acerca del éxito y fracaso, extremos de un círculo para nada virtuoso, condenados a encontrarse.

Pero aún hay más. Si absorbente es la historia del auge y caída de Clough, todavía lo es más la sobrecogedora disección de su personalidad. Un carácter indómito, un egomaníaco tan vulnerable como volátil, obsesivo hasta lo insoportable, alcohólico, mordaz, vitriólico, irredento bocazas. Cada diálogo con la directiva del Derby, o con los jugadores o staff técnico ya en el Leeds parecen una carga de la caballería ligera. Como si los yonquis o criminales de medio pelo de las novelas de Irvine Welsh trabajarán con traje y corbata y, en vez de jaco y trapicheos de toda índole, decidieran alineaciones y estrategias para conservar la pelota. Un Macbeth contemporáneo lidiando en vestuarios que más bien se asemejan a polvorines. Clough quiere la victoria, demanda el control del vestuario sin discusión, requiere el poder absoluto del club, exige la veneración a toda costa. Pero también ansía, necesita, la destrucción del Leeds, todo lo horrible que el Leeds y Don Revie representa, al menos, en su cabeza. Brutal. El enganchado lector tiene incluso la sensación de que nuestro peculiar entrenador, en su desesperación tras su caótico final con el Derby County, acepta el cargo de Revie impulsado por su ego, pero también por más abyectas motivaciones. Desquiciado y sentenciado antes de llegar por los jugadores y un club que desprecia con toda su alma, Clough se torpedea sistemáticamente a sí mismo. Ya que no puede ganar ni transformar al club a su antojo, al menos puede arrastrarlo al fango. Sabotaje suicida. Espeluznante.

No quiero destriparos nada más. Si os gusta el fútbol, ya estáis tardando. A los que no, aquí tenéis una historia trepidante sobre las miserias y ambiciones humanas más desaforadas, magníficamente contada. ¡Ah! Otra recomendación final. Tras devorar el libro, no os perdáis tampoco The Damned United, su estupenda adaptación cinematográfica dirigida por Tom Hooper y con un soberbio Michael Sheen en el papel de Clough.