¿Quién no ha sufrido una de esas discusiones de pareja que se extienden durante toda la noche hasta bien entrada la madrugada? El detonante de estas disputas sentimentales suele ser un hecho menor, que luego no recordaremos. Y la solución al problema parece encontrarse al final de un laberinto sin salida. Seguramente sabéis bien que esas discusiones de pareja tienen más que ver con emociones que con razones, con rencores, inseguridades y frustraciones personales que son arrojadas sobre nuestra compañera para luego rebotar contra nosotros mismos. 

Malcolm & Marie son una de estas parejas, según el guión de Sam LevinsonNación Salvaje (2018)- que también dirige. Un drama minimalista, fácilmente trasladable a un escenario teatral, en el que se enfrentan Zendaya -actriz importada de la serie Euphoria del propio Levinson- y John David Washington -al que acabamos de ver en Tenet-. Estos dos actores se miden en una serie de rounds de boxeo sentimental en los que alternativamente se echan en cara reproches o también encendidas declaraciones de amor, durante una noche tormentosa de esas que te dejan exhausto. En un espléndido blanco y negro que recuerda al cine de John Cassavetes, Levinson se recrea en los rostros y en la piel de sus actores. Sus armas como narrador se reducen al mínimo: aquí solo usa los diálogos y prescinde de los virtuosos movimientos de cámara, del montaje de videoclip y del uso ecléctico de la música en la banda sonora, que son habituales en sus producciones. Zendaya y Washington demuestran una gran capacidad actoral: la película transcurre a través de varios monólogos que defiende cada uno. Están estupendos. Pero creo que la propuesta pierde alcance al querer ser un comentario sobre el mundo del espectáculo y sobre la creación artística, antes que una reflexión sobre las relaciones de pareja. El guión de Levinson aborda sobre todo la figura del director de Hollywood, lanza dardos contra la crítica y denuncia la politización de incluso las películas que no son políticas. 

Malcolm & Marie profundiza poco a poco en el tema de la vida personal y la ficción; en el papel de la pareja en la carrera de un creador -de éxito- y parece volverse más personal -e interesante- cuando aborda los celos y sobre todo la desconfianza, las aspiraciones no confesadas, el esperar una palabra del otro sin atreverse a pedirla. Un film pequeño pero interesante, de un director y de unos actores a seguir, disponible en Netflix.