Los miserables

Sin futuro

Ladj Ly, de origen maliense, se compró una cámara y comenzó a grabar lo que pasaba en su barrio, uno de los suburbios desfavorecidos de París. Grabó lo que ocurría cuando Francia celebró el campeonato mundial de fútbol en 2018, pero también cuando ocurrieron las revueltas de 2005. Grabó y grabó, incluso, un episodio de brutalidad policial.

Con esos materiales compuso un par de documentales –365 días en Clichy-Montfermeil y 365 días en Mali– que colgó gratuitamente en Internet. Con esas experiencias, miles de horas grabadas de la vida real, ha rodado Los miserables, su primer largometraje de ficción, que le ha valido el Premio del Jurado en Cannes y que aspira a representar a Francia en los Oscar.

Lo que vemos en esta primera película de Ladj Ly tiene vocación de verdad y de denuncia. Pero sobre todo tiene rabia. Tres policías de un cuerpo especial son nuestros guías en un barrio del que conoceremos a sus habitantes y sobre todo el balance de poder entre ellos. La ley que representan los policías, los narcos, los islámicos -que no terroristas-, el ‘alcalde’, los gitanos de un circo itinerante, los comerciantes de un mercadillo, y los más importantes del relato, los niños. Estos olvidados y sin futuro acaban siendo los oprimidos de esta microsociedad. Los oprimidos de los oprimidos. 

Los personajes principales son tres policías: Stephane Ruiz (Dammien Bonnard) es lo poco que queda de sentido común en el mundo; Chris (Alexis Manenti) es el miedo y la rabia, su sola presencia imprime tensión a cada escena; y Gwada (Djibril Zonga) está atrapado entre dos mundos. Hay que mencionar además al pequeño Issa (Issa Perica), ni mala hierba, ni hombre malo. 

Ladj Ly construye con estos actores un relato tenso, realista, pero que busca trascender lo concreto, apelando al clásico de Víctor Hugo. Su mensaje social sorprende porque no pacta, aunque humanice a todos los que intervienen en el conflicto, evitando hablar de buenos y malos. Ladj Ly advierte de la posible venganza de los que no tienen ningún futuro.