5 Oct 2026 15.026 artículos desde 2008
Libros

Los ilegales, Shaun Walker (Salamandra, 2026)

A partir de material de archivo y numerosas fuentes primarias, que incluyen a exagentes de inteligencia, la narrativa sobria, elocuente con algunos puntos de fascinación del periodista e investigador británico Shaun Walker, que estudió historia rusa y soviética en la Universidad de Oxford, traza un vívido relato sobre agentes soviéticos y rusos infiltrados en distintos países, especialmente, Estados Unidos. El autor analiza a los agentes rusos que trabajaron de incógnito como ficticios ciudadanos norteamericanos durante décadas y reflexiona sobre sus modus operandi durante la Guerra Fría.

Los ilegales. La historia nunca contada del programa de espionaje más secreto de Rusia (The Illegals: Russia’s Most Audacious Spies and the Plot to Infiltrate the West, 2025; traducción de Eduardo Hojman) se presenta en cinco secciones, que recorren la mayor parte del siglo XX, combinando distintos itinerarios históricos y temáticos. La primera parte aborda a Los primeros ilegales; la segunda, a La guerra y la Guerra Fría; la tercera, a La vida de un agente ilegal; la cuarta, a Los frentes de batalla de la Guerra Fría; y la quinta, al Derrumbe y resurrección. 

La figura del agente ilegal, para distinguirlos de los espías con cobertura diplomática, cuya contraparte son los NOC —agentes norteamericanos sin cobertura oficial—, según entiende Shaun Walker, se caracteriza por una existencia antinatural, de tensión constante, aislada de amigos, familia y hogar, a veces durante décadas. El matrimonio formado por Don Heathfield (nacido Andrei Bezrukov) y Ann Foley (nacida Elena Vavilova), a quienes el FBI arrestó en junio de 2010, es un ejemplo meridiano. Normalmente, los agentes seleccionados, que para operar como ilegales disponían de un inglés impecable, asumirán la identidad de alguien que había fallecido en la infancia. 

El escritor se remonta al inicio de esas prácticas a la época de los bolcheviques prerrevolucionarios, que operaban fuera del escrutinio rival para evitar ser capturados por la policía secreta zarista. Esta generación de ilegales fue aniquilada en las purgas de la década de 1930. Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial, el servicio de agentes ilegales volvió a la actividad y algunos de ellos son considerados héroes de la Unión Soviética, a quienes se les atribuyó el asesinato de gerifaltes nazis.

El investigador resalta muchas de las deficiencias de los servicios de inteligencia de Moscú de aquellos años. Una ceremonia a la inanidad, un signo distintivo de las estructuras burocráticas que se rigen por la desconfianza. La Unión Soviética era una sociedad cerrada que luchaba por comprender Occidente. También demuestra que, a menudo,  la información recopilada por los agentes infiltrados fue ignorada o analizada de manera deficiente por el carácter amenazador de una burocracia desbordante, que más tarde sería calificada como el gobierno de nadie.

El autor tiene muy en cuenta la presión de esos espías viviendo en una sociedad en que no creen y, al tiempo, perciben que su idealismo se está desmoronando. Este vibrante, nervioso e ilustrativo ensayo de Shaun Walker con alma de thriller político incluye sendos apartados de terminología y estructura del KGB, y notas, más bibliografía y un índice de nombres y conceptos.